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SAI BABA:"LA ENCARNACIÓN DIVINA"



సాయి బాబా: ¨ల ఏణాఱ్ణాఈఓణ్ దివిన¨

miércoles, 11 de junio de 2008

UNIDAD DE PENSAMIENTO , PALABRA Y ACCIÓN



"Sai Baba nos enseña" hemos querido desarrollar el trascendente tema de practicar la coherencia en el pensamiento, la palabra y nuestros actos, como una decidida disciplina hacia la visión y el reconocimiento de la unidad que somos. El objetivo de recopilar las palabras de nuestro Divino Maestro relacionadas con este tema es poder estudiarlas en profundidad y ponerlas en práctica en la cotidianeidad de nuestras vidas.

"Encarnaciones del Amor: hay sólo una cosa que me pueden ofrecer hoy: oren para que la gente de todos los países, mas aún, toda la humanidad, sea feliz y tenga paz (Lokasamastha sukhino bhavanthu) -Que todos los seres del mundo sean eternamente felices-. Sólo entonces habrá verdadera unidad. No deseen sólo la paz y prosperidad para la India; oren por el bienestar de todos los países. Todos son nuestros hermanos, estén en Pakistán, en América o en otra parte. Lo crean o no, comprendan que soy capaz de atraer a personas de tantos países gracias a mi amor que los abarca a todos".

"Si cada persona observa tres cualidades, podrá ser uno con Swami. Experimentarán la Divinidad en ustedes. Como estas tres están en mí, puedo declarar firmemente acerca de ellas. Las tres cualidades comienzan con la letra P, ellas son: Pureza, Paciencia y Perseverancia. Estas tres están en Mí y alrededor de Mí. Cualquiera que posea estas tres cualidades estará libre de temor dondequiera que esté."

"La cualidad más importante es la Pureza. Hoy en día todo está contaminado: el agua y el aire, los cinco elementos en su totalidad están contaminados; como resultado, la mente del hombre también está contaminada. ¿Cómo se puede alcanzar la pureza? Llenen sus mentes con pensamientos de Dios, dediquen todas sus acciones a Dios y considérenlo como el motivador interno. La contemplación de Dios no es un asunto de burla. No deben sentir temor en ese sentido; deben tener fe plena en Dios, quien es el sostén del Universo. El es el protector, pero no es el que castiga. El castigo que obtienen es la consecuencia de sus propias acciones. Por lo tanto, repitiendo el nombre de Dios, cantando bhajans y llevando a cabo buenas acciones, comprométanse en el servicio a sus semejantes. Nutran de Amor sus corazones; el Amor quitará todos los malos pensamientos y promoverá el espíritu del perdón."

"El hombre lucha por la paz de distintas maneras. ¿Dónde se puede encontrar la paz? No en el mundo externo; la paz se debe encontrar en el interior. Afuera sólo hay facciones. Deben manifestar la paz dentro de ustedes. Existen millones en el mundo que predican y propagan lo que es bueno, pero ni uno entre cien practica las buenas enseñanzas. El mundo no presta oídos a aquellos que no practican lo que predican. Deben sentirse contentos de actuar de acuerdo con su conciencia, ya sea que los demás lo valoren o no. La convicción interna de que están actuando rectamente es su mejor testigo. No hay mayor Dharma (virtud-rectitud-acción correcta-razón de ser) que la adherencia a la verdad. No tienen por qué temer si se adhieren a la verdad: es el mentiroso el que vive acosado por el temor."

"Si tres personas que viven en un mismo hogar tienen armonía y cooperan entre sí, de verdad que esa casa es el cielo mismo, en donde reina la bienaventuranza Divina. De lo contrario, si las tres personas carecen de armonía, tienen desajustes, se disgustan entre sí y se comportan como enemigos, no puede haber un infierno peor que ése."

"El cielo y el infierno dependen de la conducta de las personas. El cuerpo es un hogar en donde residen tres entidades llamadas manas (mente), vaak (palabras) y karmendriyas (órganos de la acción). La verdadera característica humana consiste en la unidad de pensamiento, palabra y acción. En el lenguaje vedántico esta unidad se describe como Trikarana sudhi o la Triple Pureza. La verdadera liberación consiste en expresar en palabras los pensamientos que surgen de la mente y practicar lo que uno dice. Los antiguos consideraban esta triple unidad como una forma de yoga. Aquellos cuyas mentes, palabras y obras están en completo acuerdo son seres de almas elevadas. Los malvados son aquellos cuyos pensamientos difieren de sus palabras y de sus acciones. De aquí que el hombre deba esforzarse por adquirir la unidad de pensamiento, palabra y obra. Este es el distintivo de la humanidad. La esencia de la Vedanta (Sabiduría Superior que lleva al verdadero conocimiento de Uno mismo) es la triple unidad de pensamiento, palabra y obra. En esta unidad se puede experimentar la verdadera Bienaventuranza. Esto también demuestra la base espiritual de la Divinidad."

"Ustedes deben hacer el intento de poner en práctica lo que han leído en los libros; no hay duda de que luego, de alguna manera, alcanzarán la meta que se señala en esos libros. ¿Desaparecerá la oscuridad con sólo difundir la noticia de que existe la luz en el mundo? ¿Desaparecerá la pobreza extrema de un hombre con sólo pensar en el dinero? ¿Se alivianará el hambre de un hombre con la sola mención de que se han preparado algunos dulces? ¿Se curará un hombre enfermo con sólo oír acerca de alguna medicina para curarse? Así también, sólo cuando se ponen en práctica las cosas que se han aprendido en los textos, existe la posibilidad de gozar y comprender el significado de lo Divino."

"La estructura de la Creación es una amalgama de lo correcto y lo equivocado, de alegría y de dolor, de frío y calor; por tanto, es contra la Naturaleza esperar sólo lo bueno y alegre, o sólo lo malo y doloroso. No es posible desarraigar el bien completamente del mundo, ni tampoco desarraigar totalmente lo malo en ninguna forma. Sin embargo, la carga de lo malo y la agonía del dolor pueden ser reducidas en proporción a la lealtad que el hombre ofrezca a los ideales sublimes y a los esfuerzos que haga por ponerlos en práctica."

Reflexionando sobre las Divinas Enseñanzas

Sai Baba nos indica con claridad que para poder lograr unidad en el pensamiento, palabra y acción, cada una de estas partes debe estar ubicada en un determinado nivel.

Por ejemplo, si mediante las cualidades de las tres P (pureza, paciencia y perseverancia) logramos instalar nuestro pensamiento en la Pureza, emitir palabras desde la Paciencia y actuar con absoluta Perseverancia, habremos de lograr una triple unidad que marcará el definitivo camino hacia el reconocimiento de la Divinidad que hay en cada una de las partes de la Creación, incluyendo a cada uno de nosotros.

En la práctica, este reconocimiento produce el estado de bienaventuranza; que en realidad lo buscamos en lugares equivocados, sin ver que está en nosotros. Cuando reconocemos la bienaventuranza se produce un verdadero redescubrimiento de otro nivel de realidad, pero ilimitado y permanente.

Sathya Sai Baba nos indica un camino directo para lograr las tres cualidades a que hace referencia. Si nos esforzamos para instalar entre nuestros pensamientos aquellos que son sagrados, si sólo emitimos palabras relacionadas con éstos para que se transformen en significativas y todo ello lo concretamos en acciones nobles, el temor, el dolor y el sufrimiento prácticamente abandonarán este complejo cuerpo-mente-espíritu que somos cada uno de nosotros.

Sai Baba también nos guía para que no quede sólo en una enunciación de palabras o pensamientos, sino que podamos llevarlo a la práctica en las acciones cotidianas.

La clave que nos da es que ofrezcamos todos nuestros pensamientos a Dios, que en cada cosa de la que hablemos observemos a Dios, y que cada acción que tomemos la realicemos con la actitud de servicio desinteresado hacia los demás. Uno mismo, familiares, amigos y toda la sociedad pueden recibir el beneficio de las acciones emprendidas por una persona instalada en ese conocimiento. Ese es el momento en el que nos convertimos en instrumentos de la Divinidad, cumpliendo así la principal razón de ser de la vida. Ese es también el camino para lograr el estado de felicidad señalado por todos los hombres santos en todas las épocas de la humanidad.

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