martes, 29 de mayo de 2012

ANIL KUMAR VISITA HOY A ECUADOR

¡Jai Sai Ram! Gracias a la infinita e inagotable Gracia de Bhagawan Baba, el hermano Anil Kumar y su distinguida esposa Vijay ya están en Ecuador.

 
Luego de un retraso de 2 horas en su vuelo (inicialmente estaba para las 11H08. Finalmente el vuelo llegó a las 13H00), una nutrida delegación de devotos Sai recibieron con bhajans a los invitados. “Bienvenido Seas” (Bhajan para Ganesha) y “Manasa Bhajore” fueron los cantos que corearon los ferviente devotos.Inmediatamente la delegación se dirigió a la casa de la familia Juez para servirse el almuerzo, antes del cual, el Prof. Kumar brindó un ameno Satsang, y los asistentes pudieron nutrirse del nectar de dicha intervención.
Posteriormente la pareja descansó hasta las 16H30, luego de lo cual se dirigieron para la última actividad del día, el Satsang con los devotos en el Edif. Fontaine. 

Aprovechemos al máxima esta sagrada visita que Bhagawan Baba nos ha regalado. 

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OM SRI SAI RAM



Néctar Sai en palabras del Prof. Anil Kumar. 

Satsang con devotos

 

Tal como estaba programado, se realizó un muy nutrido Satsang con Anil Kumar ¿Por qué nutrido? por la masiva concurrencia de los devotos al Edif. Fontaine (aprox. 100 personas) y sobre todo por la maravillosa intervención de nuestro hermano Anil Kumar que, por más de dos horas, deleitó a los presentes con sus historias, humor, desenfado y Amor Sai.
Desde las 18H00 hasta las 20H10 minutos, todos los presentes rieron, escucharon, preguntaron y finalmente salieron satisfechos y sonrientes de un Satsang que se podría catalogar como HISTÓRICO ¿Por qué? las historias y situacion que el Prof. Kumar narró fueron de carácter personal. Él lo señaló así cuando dijo “no acostumbro a comentar mis experiencias con Swami”; sin embargo, el día de hoy fue una excepción.




Cabe destacar la organización del evento que fue excelente y también la traducción del hermano Alfredo Harmsen, la cual siempre está a la altura de la ocasión.
El itinerario del Prof. Anil Kumar continuará el día de mañana martes con la visita oficial a la Unidad Educativa Sathya Sai de Guayaquil (08H30), en donde presenciará un acto preparado por los estudiantes. Posteriormente se reunirá con los docentes del plantel para dirigirles una charla. Por la noche se tiene planificada la Conferencia Pública en el Centro Cívico a las 19H30.

Materialización de Vibhuti


Un momento único se vivió el día de hoy, cuando a la hora del Prasadam del almuerzo en casa de la familia Juez, ofrecido en honor de la hermosa visita del Prof. Anil Kumar y su esposa, se materializó dos veces Vibhuti en la mesa donde se encontraban los dulces.
El suceso aconteció cuando se procedía a retirar las bandejas con los manjares preparados, y las devotas Mercedes de Juez y Fatima Aragundi observaron algo que pensaron era “cenizas del incienso”. Luego cayeron en cuenta de que era imposible que sea incienso pues no se había encendido ninguno, y al acercarse y oler y probar del mismo, se percataron de que era Vibhuti.
Todos los presentes (cerca de 40 personas) se acercaron a observar dicha materialización.
Finalizado el almuerzo, la mayoría de los devotos se retiraron del lugar; sin embargo, quedaron unos pocos, entre ellos Mariquita Noboa de Bonilla, que camino a la salida, volvió la mirada hacia donde se materializó dicho Vibhuti, y notó con asombro que, en la misma mesa, en la esquina opuesta ¡se había vuelto a matrializar Vibhuti!



lunes, 28 de mayo de 2012

ENTREVISTA CON TED HENRY, PERIODISTA AMERICANO.



Les presentamos ahora una entrevista con el señor Ted Henry, un periodista de los Estados Unidos. Conversando con él está el Profesor G. Venkataraman.

Prof G.V.
Sairam, y bienvenido a los estudios de Radio Sai. Esta mañana te vi entrar para una entrevista con Swami ¡así que en estos momentos debes estar bastante eufórico! ¿Cómo te sientes?

T.H.
¡Muy, muy feliz! Las palabras no pueden describir cómo nos sentimos mi esposa Jodi y yo, habiendo sido tan bendecidos, habiendo cruzado medio mundo para sentarnos a los Pies Divinos de Sathya Sai Baba. Jugó con nosotros cómo con dos cachorritos – así me sentía yo, cómo si fuera un cocker spaniel al que le estaban tirando de las orejas hacia delante y hacia detrás para jugando, ponerlo en su sitio – ¡y me sentía muy feliz por ello!

Prof. G.V.
(Bromeando) Odio decirlo en la radio – ¡pero me siento celoso! (se rie).
Eres una persona cuya profesión es entrevistar a otros, ¿cómo te sientes hoy, siendo tú el entrevistado?

T.H.
(Bromeando) ¡No me gusta en absoluto, pues ahora no tengo control alguno! ¡Tú pones todas las preguntas y me cortas cuando quieres!

Prof. G.V.
(risas) Bien, te lo pondré muy fácil. ¿Porqué no comienzas contándonos un poco acerca de ti mismo? Y en particular ¿cómo llegaste a Swami, cuándo llegaste a Swami, si fue de manera gradual, o si hubo algún suceso espectacular o maravilloso que te trajo?

T.H.
Yo crecí como católico, crecí parte de una familia muy grande, en Ohio, en los Estados Unidos. Y durante toda mi vida me he sentido una persona espiritual - pero yo no pensaba que esto era algo inusual. Pensaba que todo el mundo sentía de igual manera. Y fue una gran sorpresa para mi…

Prof. G.V.
¡Alguna gente no lo sabe, eso es todo!

T.H.
¡Si, cierto! Así que descubrí que mucha gente no sabía lo espirituales que eran …

Prof. G.V.
Dices que te sentías espiritual, ¿qué es lo que quieres decir con eso, exactamente?

T.H.
Me sentía cercano a Dios. Me sentía cómo si tuviese un papel que jugar en la visión de Dios de la humanidad. Hoy día hay 6 billones de personas en el mundo, cuando yo era joven, probablemente eran 3 billones. Y yo pensaba que todos estos 3 billones tenían un rol que representar, y yo estaba impaciente por descubrir cual era el mío.

Prof. G.V.
¿Esto era cuando eras un estudiante?

T.H.
Cuando era un niño. Yo era un buen niño católico, y aun hoy día me defino como católico. Amo la idea del rol que la Iglesia Católica juega al acercar a la gente a la imagen de Cristo, a la imagen de Dios.

Prof. G.V.
Por cierto, permíteme que te interrumpa para decirte que tuve el placer de entrevistar a un sacerdote católico de Nigeria, que estaba sentado exactamente donde tú estás sentado ahora. Vino hace un par de años, y recibía una entrevista con Swami cada segundo día. Yo no sabía que era un sacerdote católico porque él no llevaba su sotana, llevaba simplemente el kurta pajama que se lleva aquí.

T.H.
¿Es todavía sacerdote católico? ¿Y le gusta Baba?

Prof. G.V.
Si. La segunda vez que vino no recibió ninguna entrevista, y yo le pregunté, “¿Cómo te sientes?” Y me respondió, “No me siento mal en absoluto, porque Swami ahora está dentro de mi. Me guía desde dentro”. Y habló de manera maravillosa acerca del amor. Perdona, sólo te quería decir – ¡no eres el primer católico que ha estado aquí sentado! (bromeando)

T.H.
Sai Baba llegó a mi vida muchos años después de que dejé de ser un niño pequeño.  Estaba en la guerra del Vietnam. Tenía unos 20 años, y servía en Paraguay, en Latino América, en lo que se llamaba el cuerpo de paz. Y yo amé mis dos años en el cuerpo de paz. Y durante ese tiempo, no recuerdo los detalles, me llegó a las manos un artículo de Sai Baba. Era en algún circular que pasó por la oficina del cuerpo de paz, y era sólo un artículo muy breve. No me impresionó mucho, no sabía qué pensar, yo por aquellos entonces estaba muy inmerso en el Catolicismo.

Pasemos ahora hacia delante, del año ´68-69 vayamos al ´94:  En ese momento estoy viajando alrededor del mundo, y una de mis misiones durante este viaje alrededor del mundo es parar en Calcuta y entrevistar a la Madre Teresa. Esta parte de mi viaje me la facilitó un medico de Cleveland, Ohio, cuyo primo vivía y trabajaba allí en Calcuta. Para contarte la historia en pocas palabras, pasé tres días con la Madre Teresa, atendiendo a los moribundos de su hospicio. Esta familia con la cual yo vivía, que tenía familiares en mi ciudad natal, trabajaba para la Madre Teresa desde hacía muchos, muchos años. Y al final de los tres días, cuando íbamos de camino al avión con el cual iba a continuar mi viaje, me dijeron, “Estamos muy contentos de que hayas sido capaz de ver a la Madre Teresa, de que hayas podido entrevistarla, hablar con ella, trabajar con ella...”

Prof. G.V.
¿Fuiste capaz de entrevistarla?

T.H.
Si. No en la radio, sólo una entrevista informal.

Prof. G.V.
¿La grabaste?

T.H.
No, fue sólo una entrevista informal. Bien, así que me dijeron, “ Ahora que has tenido la oportunidad de cruzar el mundo para encontrarte con uno de los íconos de tu tradición espiritual, queremos que regreses para que te podamos presentar a nuestro maestro espiritual, Su nombre es Sai Baba”. Y yo dije, “¿Sai qué?”  Y me dieron tres libros y algunos folletos, esto fue en 1994.

Y cinco años atrás conocí a mi esposa Jodi, que estaba totalmente enamorada de Sai Baba. Ella pensaba que nunca iba a encontrar un hombre que estuviese abierto a Sai Baba. Y yo le dije, “¡Yo sí sé quien es Sai Baba!” Y el resto es historia. Por cierto, la Madre Teresa me dio un mensaje que sería una negligencia no compartir...

Prof. G.V.
Por supuesto...

T.H.
Le pregunté, en mi arrogancia cómo americano, “Madre Teresa, ¿qué es lo que podemos hacer, para serte de asistencia en servir a los pobres de Calcuta?” “Mi querido Señor  Henry, gracias por la oferta. Pero la privación material de Oriente palidece en comparación con la depravación espiritual de América. ¡No tienen que hacer nada!”

Prof. G.V.
Creo que esa es una declaración muy profunda, regresemos a ella más tarde. Pero me gustaría contarte un par de historias de la Madre Teresa. Una vez la Madre Teresa fue a un lugar llamado Jamshedpur. Es una ciudad de acero en la India, fue fundada por J. N. Tata hace más de un siglo, y se encargó de ella un hombre llamado JRD Tata, que ya no está entre nosotros. Era medio francés, y era una persona muy respetada en la India. Era también uno de los primeros pioneros de la aviación. Así que bien, llevaron a la Madre Teresa a Jamshedpur en su propio avión. Y por la tarde, cuando estaban volando de regreso a Calcuta, y siendo la hora de su oración, la Madre comenzó a rezar. Y JRD le dijo, “Madre, ya que está rezando, ¿porqué no le dice a Dios que se ocupe de toda esta miseria a la que la gente en la tierra se tiene que enfrentar?” Ella lo miró y le dijo, “Sr. Tata, no hace falta que usted le diga a Dios qué es lo que tiene que hacer y cómo. El sabe lo que hacer. Usted mejor haga lo suyo y ayude a la gente dándoles un empleo” Tata era un hombre muy deportivo, y dijo “¡Esta fue una de las muy raras ocasiones en que me han acallado!” (se rie)

Y hay otra historia, de un americano que fue a Calcuta, y alguien le dijo, “Debieras ir y ver la Madre Teresa”. Fue y se encontró con que ella no estaba en casa, le dijeron que había salido a salvar a algún moribundo en la calle. Y fue y se quedó horrorizado, porque la Madre Teresa estaba sacando a un leproso de la canaleta, en sus últimos momentos. Y dijo, “¡Caramba! ¡Yo no haría esto ni por un millón de dólares!” Y la Madre Teresa lo miró y sonrió, “Sabe usted, yo tampoco haría esto ni por un millón de dólares. De hecho no lo haría ni por dos millones de dólares.” Y él le dijo, “¿Qué quiere decir? ¡Lo está haciendo ahora mismo!” Y ella dijo, “¡Ah, pero esto es por Dios!” Así que éste era el punto que ella quería enfatizar...

Regresemos a tu migración hacia Swami. Oíste hablar de Swami en Calcuta, ¿cuando viniste aquí por primera vez?

T.H.
Hay un hombre que ha escrito un libro que ha vendido más copias que ningún otro libro en el mundo, exceptuando la Biblia. Su nombre es Dr. Huston Smith. Escribió un libro acerca de Religiones Comparativas de la Humanidad. Durante muchos años estudió, vivió y practicó el Islam, practicó el Judaísmo, el Hinduismo. Es cristiano, está en sus ochenta. Fue mi tarea presentarle una noche, en Cleveland, a un simposium de líderes espirituales de todo el mundo, allí estaban representados 17 diferentes credos. En la audiencia, esa noche, hace cinco años y medio, estaban sentados un grupo de seguidores de Sathya Sai Baba.

Prof. G.V.
¿Era un encuentro público?

T.H.
Si, un encuentro público. En la parte de atrás del auditorio vi a alguien que intuitivamente sentí que era alguien con quien yo me debía de encontrar. Resultó ser la mujer que se convertiría en mi esposa. Mi primera cita con ella fue cuatro días antes de que ella saliera hacia Puttaparthi, India. Ella pensaba que yo la tomaría por rara, por lo que estaba a punto de hacer. Para sorpresa suya, yo tenía curiosidad por saber más. En su segundo viaje, después, Baba le dijo que se iba a casar con un hombre a quien ya conocía. Y todo sucedió tal y cómo a ella le había guiado su Baba interno para entender lo que su vida había de ser conmigo. Y para su grata sorpresa, no me aparté de ella, me acerqué aún más a ella, debido a su amor por Baba. Y una cosa que estoy descubriendo a la que conozco a más y más mujeres en este mundo, de Occidente, que aman a Baba, es que la mayoría de ellas parece que o de una vez aman a Baba, o desde el principio no tienen ningún interés en Baba. Los hombres, por el otro lado, muchas veces, cómo en mi caso mismo, somos más lentos – he estado conversando con bastantes hombres…

Prof. G.V.
Eso no es algo exclusivo a los Estados Unidos. Swami siempre dice que son las mujeres las que llegan a Dios primero. Y dice que en la creación de Dios, hay una razón para ello. Las mujeres son más emocionales, la devoción les resulta más fácil que a los hombres. Los hombres se supone que son más intelectuales, así que discuten, analizan y dicen, “No, no – esto no es para mí”. Pero hay mujeres que traen a sus maridos tirándoles de las orejas, y la mayoría de los maridos acaban viniendo, por supuesto, y después de un tiempo adelantan a las mujeres, ¡sólo que esto las mujeres no lo reconocen (bromeando)!

Pero es verdad - yo he visto muchos, muchos casos así, y en mi caso sucedió lo mismo. Yo no tenía interés alguno, pero había en mi una tendencia muy fuerte a la espiritualidad y a la devoción, me parecía irracional, pero después de algún tiempo, me di cuenta de que era una fuerza que no podía denegar...

T.H.
Eres un científico, mantuviste la mente abierta. Yo soy un periodista, estoy entrenado a mantener una mente abierta, a no sacar conclusiones. Así que decidí, “Ok, voy a mantener la mente abierta, no voy a sacar conclusiones, no voy a formar juicios. Simplemente voy a estar abierto a esto”. Y fue la mejor decisión que jamás he tomado.

Prof. G.V.
Cuando viniste aquí, ¿encontraste alguna resonancia con las ambiciones de tu juventud, tus aspiraciones, y tu deseo de una búsqueda espiritual?

T.H.
Cuando vine, ¡todo me chocó! Vine sólo, la primera vez, estuve aquí una semana. Pensé que no iba a poder pasar aquí ni siquiera cinco horas sin volverme totalmente loco, y me sorprendió mucho darme cuenta de que en el silencio que hay aquí, es algo así como estar en el Times Square de Nueva York en la víspera del Año Nuevo. Si quieres ruido, habrá ruido, si quieres distracciones, habrá distracciones, si quieres soledad, habrá soledad. Yo no conocía ni a un solo alma aquí, y pensé que en pocas horas me volvería loco. ¡La semana pasó más rápido de lo que jamás pudiera haberme imaginado! Y no puede decirte lo que es, si tuviera que especificar varios ingredientes, te diría: yo no soy una persona que sienta energía, pero me sentí lleno de energía, no soy una persona que sienta una transformación espiritual a nivel físico teniendo lugar dentro de mí, pero lo sentí cada uno de los días que estuve aquí. Y cada vez que me daba la vuelta veía a alguien de Rusia, de Venezuela, o de cualquier otro país de Latinoamérica. O Europa – y todos tenían una historia que contar que era aun más impresionante que la última. Y poco a poco me di cuenta de que estaba sintiendo una exaltación que nunca antes había sentido en mi vida, y era una elevación espiritual, y que no requiere ninguna otra cosa de mi que un corazón y una mente abiertos.

Prof. G.V.
Es muy interesante lo que dices, porque diferentes personas con diferentes vocaciones experimentan eso que tú llamas exaltación. El Dr. Ronald White de la Universidad de Harvard también describió lo que él sintió, y su trasfondo era diferente, era un medico, un psiquiatra y un ministro ordenado, las tres cosas al mismo tiempo. Y luego tuvimos aquí a este otro medico, un hombre del Reino Unido, un oftalmólogo muy famoso, muy conocido en Inglaterra, gana mucho dinero. Y de alguna manera vino aquí, por supuesto es Swami quien nos trae. Y entonces Swami le dijo, “Bien, ve y opera en el Hospital”, y este medico fue a operar al Hospital. Y todos sus pacientes eran gente muy pobre, gente tan pobre que ni siquiera tenían el dinero para llegar hasta aquí desde sus aldeas, y este medico dijo, “Nunca me he sentido tan lleno de bienaventuranza en toda mi vida. He operado a príncipes, a reyes del Medio Oriente, y a miembros de la Nobleza del Reino Unido, a presidentes de varios países en el mundo entero, pero nunca me he sentido así.”

Así que yo pienso que se te dio la Gracia y la Bendición de experimentar bienaventuranza de acuerdo con tu propio trasfondo. Una vez vi aquí a dos personas de la Ortodoxia rusa, un arzobispo y su asistente. Parece ser que se fueron de Rusia cuando eliminaron al Zar, y abrieron un pequeño monasterio en el sur de Francia. Todavía están ahí. Vino aquí por cuatro semanas, ¡y simplemente no se quería ir! El tuvo una experiencia diferente, no hablaba inglés, solo francés – por supuesto, estaba acompañado por aquel joven asistente que le traducía. Y yo le solía ver cada día en el Darshan, mañana y tarde, y le veía durante los bhajans, y era obvio que se sentía elevado. Así que todos experimentamos nuestra propia exaltación...

T.H.
Hace exactamente una hora y media, después de los bhajans de esta tarde, me he encontrado con un hombre al que he visto ahora por cuarta vez. Su nombre es David, es un hombre de negocios retirado, del estado de Florida, en América. Ha estado aquí desde el primero de Noviembre, y se marcha mañana. Y yo le dije, “Bien, David, no puedo imaginarme estar aquí por un período de tiempo tan largo. Estoy seguro que pasaste por momentos de depresión. Estoy seguro que pasaste por momentos de conflicto con tu esposa. Estoy seguro de que has disfrutado de los Darshans de Baba. Estoy seguro de que te has encontrado con gente maravillosa, y estoy seguro que te preguntas porqué estuviste aquí tanto tiempo. En una escala del uno al diez, ¿qué lugar le darías al ultimo par de meses? Y me dijo, “¡Para cada día, el once!”

Prof. G.V.
(Se rie) Pero te lo digo – requiere evolución. Obviamente gente que siente de esta manera son gente que han sido preparados por el Destino durante un largo tiempo.

T.H.
Eso es algo muy obvio para mí, porque hablando de manera relativa son muy pocas las personas en el mundo entero que han venido aquí. Vemos a tanta gente aquí, en algunos días hay aquí unas 50.000 personas, en otros días son unas 70.000, y en otros momentos hay muchas, muchas más. Eso son mucha gente, pero una vez más lo menciono – somos 6 billones de seres humanos. Y como periodista puedo decirte con cierta autoridad, que en los Estados Unidos hoy día sólo una pequeña fracción de una décima de un uno por ciento de americanos han oído alguna vez el nombre de Sri Sathya Sai Baba. Y con todo esto que hemos estado hablando, no sé por qué no hay más gente que conoce a Baba...

Prof. G.V.
Yo creo que hay un plan Divino, sabes. Mira la historia de la vida de Baba, por decirlo de alguna manera. El ha dirigido Sus manifestaciones en el mundo a un ritmo Suyo. El se toma Su tiempo – no es que deje de ser Divino, no es que Sus poderes sean menos, El tiene Su propios cambios de marcha. Y de hecho, en este contexto quiero comentarte lo que me dijo el encargado del Campus de Brindavan, el señor Narasimha Murthy. Un día  me dijo, “Escucha, si Swami quiere, puede hacer que el mundo entero venga aquí. Pero El sabe que nosotros tendríamos grandes problemas - ¿dónde alojarlos? ¿Dónde darles de comer?”

El muestra Su Presencia a Su manera. De hecho, he oído algo muy asombroso de un hombre de África. Me dijo, “Si vas a África occidental, allí hay muchos países de habla francesa porque en un momento dado estuvieron bajo el Gobierno Francés. Allí hay una cantidad muy grande de devotos Sai. Muy pocos han venido, son demasiado pobres para hacer el viaje, y hablan francés, a veces no entienden ni una sola palabra de inglés. Pero Swami ha tocado sus corazones”. Y Leonardo Gutter me habló de cómo el nombre de Swami se ha difundido por toda Cuba. Ni un sólo devoto fue a Cuba, sucedió a través de una carta. Así que El tiene sus propias maneras de hacer sentir Su Presencia.

¿Sabes lo que sucedió en Kazajstán? El Dr. Jumsai fue allí a dar una charla, y alguien que oyó la charla le informó a la Primera Dama de ello, y la Primera Dama arregló un encuentro con el Dr. Jumsai. El hombre que llevó a Jumsai a ese encuentro resulta ser uno de nuestros estudiantes, que trabajaba allí para una compañía de allá. De hecho estuvo aquí hace poco. Y después de que la Primera Dama se encontrara con el Dr. Jumsai, comenzó a establecer programas de Educación en Valores Humanos (EHV) por todo Kazajstán. Y yo he visto venir a tantos devotos de allá, recientemente vino una delegación para estudiar nuestro sistema educativo. Así que es El quien hace que las cosas sucedan, y yo pienso que es nada más una cuestión de tiempo, uno de estos días América va a despertar...

T.H.
No necesariamente tengas que conocer el nombre de Sai Baba para conocer el sentimiento de Sai Baba en tu corazón. Incidentalmente, yo le pregunté hoy a Swami, “Swami, soy un periodista, ¿puedo llevar Tu nombre a los Estados Unidos? ¡Hay tan poca gente allá que te conozca!” Y El dijo, “No, no lleves allí Mi nombre, lleva allí Mi Amor!”

Prof. G.V.
Si. El nombre será conocido automáticamente cuando llegue el momento. Yo le he oído decir, “Habla de Mi labor”. El nombre será conocido en el momento correcto. Y yo creo que esto es muy apropiado para los Estados Unidos, mientras que en muchos otros  países es diferente. Leonardo Gutter me contó una experiencia bastante fantástica que tuvo cuando fue de visita a Brasil y dio una charla acerca de Swami. Esto fue ya hace años. Y en esa charla había un hombre de una cierta sociedad, una sociedad muy espiritual. Y este hombre no se creyó absolutamente nada de lo que se dijo de Swami, así que decidió venir aquí y probar que todo esto es falso. Y regresó de Puttaparthi totalmente maravillado. Era una persona con capacidades psíquicas. Dijo, “No os lo creeréis, había un aura emanando de El que absorbía la negatividad de la gente ahí sentada con el corazón abierto, y había ángeles en el aire”. Quiero decir - esto era un hombre católico de Brasil, y viene y dice algo así – pensarías que se ha vuelto loco. Pero no. Así que Swami hace que estas cosas sucedan, a su manera.

Por cierto, estabas hablando acerca de católicos. Hace muchos años, un día yo estaba conversando con el Dr. Hislop, me dijo, “Sabes, el movimiento Sai se está difundiendo rapidísimo por Latino América”. Yo le pregunté, “¿Porqué ahí, y porqué no en los Estados Unidos?” Y me dijo, “Sabes, Latino América es católica casi al 100 %, y los católicos aceptan el misticismo y la existencia de santos con mayor facilidad que los protestantes. Probablemente esta sea la razón de ello.” ¿Estás de acuerdo en ello? Tú fuiste educado como católico.

T.H.
Si, lo estoy. De hecho, el otro día estaba hablando con una mujer, incluso he grabado una entrevista con ella en mi cámara de video. Es de Inglaterra, creció como católica, y  había querido hacerse monja. Y yo le pregunté, “Y bien, ¿cómo se reconcilia tu trasfondo con hoy día tu devoción a Sathya Sai Baba?” Y ella me dijo, “De todas los credos cristianos organizados, los católicos son los que le dan el mayor énfasis al elemento místico de la vida. Hay una continua búsqueda de cómo acercarse más a Dios.”

Mientras que, tanto en su visión como en la mía, muchas otros credos cristianos te  limitan, no te animan a continuar aspirando a  romper barreras, a trascender limitaciones para encontrar a Dios. Y tal y como yo entiendo a Baba, El enfatiza que hemos de hacer nuestro trabajo interno incesantemente para acercarnos más a El.

Prof. G.V.
Católicos o no católicos, han de aceptar que Cristo representó el amor, predicó el amor y practicó el amor. De eso se trata con Cristo, del Amor - ¿estás de acuerdo conmigo?

T.H.
Completamente de acuerdo.

Prof. G.V.
Donde hay amor, ahí está Dios. Así de simple. Así que si de verdad crees en el amor, si seriamente crees en el amor - y el amor es una experiencia del corazón y no de la mente (e, incidentalmente, yo creo que el misticismo pertenece al corazón y no a la mente)  – entonces, automáticamente has de aceptar a Baba, porque El es la encarnación del amor. Y una cosa maravillosa es que El nos recuerda que también nosotros somos encarnaciones del amor. No nos llama “pecadores condenados” ni nada parecido. Y también dice, “No sólo sois una encarnación del amor. Habéis de daros cuenta de que sois una encarnación del amor, y ¡deberéis empezar a actuar de acuerdo a ello!”

T.H.
¿Me permites un comentario acerca de todo esto? Es que de alguna manera pienso que es un poco controversial. Yo pensé que había entendido algo que me parecía coherente. Pero otros no están de acuerdo conmigo. Cuando Baba habla del amor, de que somos todos encarnaciones del amor – mi opinión personal es que nuestra primera y mayor misión es aprender a amarnos a nosotros mismos. Puede ser que tampoco tú estés de acuerdo conmigo, pero yo no creo que pueda amar a Baba hasta que no aprenda a amarme a mí mismo. Y eso en mi caso significa deshacer más de medio siglo de condicionamientos que en su mayoría fueron negativos, y todavía estoy trabajando en ello. Así que a medida que aprendo a amarme más a mí mismo – no de una manera egoísta, sino de una manera sana – y a medida que soy capaz de verme a mi mismo sin culparme tanto, sin encontrar tantos fallos en mi, sólo entonces seré capaz de amar más a Baba.

Prof. G.V.
Sabes, esa es la manera introspectiva de buscar a Baba y amar a Baba. Lo que hay que entender con mucha claridad acerca de uno mismo, es que hay dos partes dentro de nosotros, el yo más bajo y el Yo más elevado. Este Yo más elevado es el aspecto Divino dentro del ser humano, el yo más bajo es lo que llamamos el ego en el ser humano. El ego es muy astuto, sabes, a menudo se hará pasar por tu Yo más elevado, pero has de aprender a reconocer sus juegos. Yo siempre les digo a la gente de Occidente, “Mira, Shakespeare dijo, “Por encima de todo, sé verdadero a tu propio Ser” (“Above all, to thine own Self be true!”) ¿Qué era este Ser? El lo sabía – el Yo superior, el Ser superior dentro de nosotros. Este Ser superior es el mismo en todos los seres. En el momento en que reconozco este Ser superior en mí, he de reconocer que también existe en ti, Dios no tiene parcialidades. El existe en ti. Dios dice, “Yo existo en cada ser animado o inanimado de este mundo, ya sea en un átomo o en una galaxia”. En el momento en que empiezas a sentir de esta manera, te empiezas a sentir en total armonía con tu Ser interno y con todo lo que ves a tu alrededor, ya sea una hormiga, una galaxia, o sea lo que sea. Y entonces llegas a un maravilloso estado de exaltación. Y cuando ves a alguien que sufre, no ves a esta persona como a un ser diferente, no hay condescendencia. Sientes, “¡Tengo que ayudar!”, de la misma manera en la que tratas de aliviar el dolor en tu pie si te hieres el pie, allí no pides la ayuda de otra persona, ni tampoco dices, “Es sólo mi pie, no tengo nada que ver con ello!”

Pienso que estás aludiendo a cuando Baba dice, “Aquel que no tiene fe en sí mismo no tiene fe en Dios”. Si, en ese sentido tienes razón – ¡siempre y cuando el amarte a ti mismo se refiere a tu Yo superior, a tu Ser superior, y no al yo egoísta!

T.H.
Cierto – pero para entender a ese Ser superior, a ese Yo superior en nosotros, hemos de romper la barrera de nuestro yo más bajo…

Prof. G.V.
¡Por supuesto! Es un proceso, una evolución. De hecho Swami dice que el nacimiento humano se nos ha dado para romper esa especie de barrera del sonido, la barrera que es la mente egoísta (se rie)! Bien, regresemos a los Estados Unidos, a donde vas a regresar en pocos días, ¿cierto?

T.H.
Si, así es.

Prof. G.V.
América es uno de aquellos fenómenos tan extraños y paradójicos. Pero supongo que para eso habrá razones tanto históricas como divinas. Es la mayor economía del mundo. Es el almacén del conocimiento mundano, del conocimiento científico. Tiene el mayor poder militar que uno se pueda imaginar. Y de muchas maneras es un lugar innovativo, sea en la ciencia y tecnología, o sea al darle poder a la gente. Quiero decir, la democracia cobró vida en los Estados Unidos, a pesar de que en Francia la gente gritaba en las calles y en Inglaterra la gente atacaba a sus reyes – ¡a veces incluso los decapitaba! Pero fue en América donde realmente vimos nacer la democracia. Hay algo que es único en los Estados Unidos, es algo que muchos sentimos así. Recibimos una determinada percepción de América basada en los medios de comunicación, comenzando con las películas de Hollywood de antaño, y hoy día por supuesto, tenemos la televisión y el Internet...

T.H.
¡No te creas todo lo que veas!

Prof. G.V.
¡Lo se! Yo también he vivido allí. Lo he visto yo mismo. Y continúo oyendo, incluso hoy día, en la radio, la voz de la gente simple de América, y hablan de cosas que me dejan absolutamente asombrado. Déjame darte uno o dos ejemplos. Oí a un tipo que se supone que era muy obeso, y que anda diciéndole a la gente cómo no engordar demasiado. Y ha identificado a las cinco ciudades de América con el mayor numero de personas obesas. Y apareció en una de esas charlas televisivas y dijo, “Un día me di cuenta de que el cuerpo es el primer regalo que Dios me dio”. Y describió el cuerpo como el templo de Dios. Yo estaba maravillado – esto es una de las cosas que oímos casi a diario, y aquí hay un tipo que nunca ha oído hablar de Baba pero que se expresa en esas mismas palabras. Y hay muchos ejemplos de esto. En breve, lo que estoy tratando de decir es lo siguiente: parece ser que hay toda esa gente, millones de ellos, que tienen a Dios en su corazón, a quienes Dios les habla mediante la voz de la conciencia, y en el lenguaje del amor, y quienes tal vez no conocen el nombre de Sai Baba. ¿Cómo podemos llegarles a estas personas? Parece que a veces se sienten inseguros, a veces se sienten solos, a veces tienen miedo. Buscan algo, y ese algo está aquí. ¿Cómo les decimos que ese algo está aquí? En su propio idioma…

T.H.
Es una pregunta difícil. Yo creo que en los Estados Unidos estamos en mitad de una revolución espiritual. Pero no es una revolución fácil – ninguna revolución lo es. Las masas, que están sintiendo que sus devociones de toda la vida, tal y como les fueron enseñadas, les limitan demasiado, no saben a dónde dirigirse como próximo. Hará unos quince años yo atendía a un circulo de estudios, nos reuníamos en la sala de lectura  de la Iglesia Episcopal, y ...

Prof. G.V.
¿Era un circulo de estudios católico?

T.H.
Meditábamos, leíamos el Curso de Milagros – era un circulo de estudios espiritual. Y Sai Baba finalmente llegó a nuestro circulo de estudios. Estábamos buscando, indagando, y aprendimos muchísimo - simplemente porque éramos buscadores dispuestos a aprender. Un día un hombre, 15 años mayor que yo, me dijo, “Ted, pareces sorprendido de que yo comenzara a atender a este circulo de estudios, y de que ahora venga cada sábado”. Durante 10 años, cada sábado por la mañana nos reuníamos durante tres horas, buscando a Dios de maneras no convencionales. Y yo le dije, “Si, porque yo pensaba que eras muy conservativo, que estabas muy limitado a la Iglesia Episcopal, y no creí que duraras más de un mes en nuestro circulo de estudios”. Y él me respondió, “Ted, al otro lado del edificio está el santuario principal de esta hermosa iglesia en Shaker Heights, Ohio. Y a las 11 de la mañana cada domingo, cuando se celebra la misa Episcopal, la misa principal - ¿sabes lo que es, en realidad? Es el kindergarten de la espiritualidad. Y sin embargo, para la mayor parte de la gente que viene a la misa, es el principio y el final de su práctica espiritual, una hora a la semana, los domingos por la mañana, una lección de 15 minutos y luego la liturgia. No lo estoy criticando. Estoy diciendo que esto es todo lo que hay para tantísima gente en los Estados Unidos, sus devociones del domingo por la mañana, si es que atienden a ellas.”

Hoy día hay gente, tal y como tú has sugerido cuando mencionaste la charla de ese hombre por la radio, que de una manera u otra se han enterado o han aprendido que la vida es algo más. En los Estados Unidos, cuando cumples los 13 años y llevas a cabo el Bat Mitzvah si eres judío, o la Confirmación si eres un cristiano o católico, es un diploma que se te da, que sugiere que ya no necesitas estudiar más a Dios. Así que vas a la misa de los domingos por la mañana, o atiendes el Sabbath el sábado por la mañana, escuchas al rabí o al cura – y eso es todo de lo que consiste tu obligación, ya no tienes que ir a la escuela. ¡Pero eso es erróneo! Ha de ser una tentativa de por vida, parte de cada día de tu vida, y como Baba sugiere, de cada hora de cada día.

Prof. G.V.
¿Que pasó con la historia del buen Samaritano?

T.H.
Bueno – quedó diluida durante el camino. En los Estados Unidos, con la sociedad impulsada por una economía tan grande...

Prof. G.V.
De alguna manera resulta extraño, y también doloroso. Porque parece que la gente americana en el fondo de su corazón son gente muy generosa, muy amable – a veces  mucho más que gente en muchos otros lugares del mundo, a pesar de todas las reservas que yo tengo acerca del sistema de vida americano, a nivel económico y a otros niveles también. Y es algo que visto personalmente cuando viví allí, si en algún lugar hay  alguna tragedia, van corriendo a ayudar. Lo he visto muchas, muchas veces. Hace muchos años, cuando yo vivía en Michigan, justo hubo un enorme terremoto en Méjico, fue un verdadero desastre natural, y la manera cómo los americanos se apresuraron a ayudar, con sus equipos de construcción …

T.H.
¡Yo cubrí ese terremoto, en las noticias! Fue en Méjico ciudad, un 6. 7 en la escala de Richter’s…

Prof. G.V.
Yo estaba simplemente asombrado. Así que hay algo realmente maravilloso en los americanos, les gusta hacer servicio, ayudar. Y sin embargo, parece que en su servicio se quedan al nivel de ayudar, solamente – pero si dieran un pequeño paso más, se darían cuenta de que es algo que les ha acercado a Dios …

T.H.
¡Pero hablas en griego! Tú vienes del mundo del encantamiento espiritual, de aspiraciones místicas que están siendo realizadas por seres humanos del aquí y ahora, pero que para mí, cuando niño, eran totalmente desconocidas …

Prof. G.V.
¡Allí quiero objetar (se rie)! Te recuerdo a tus antepasados, los puritanos. Te recuerdo a George Washington y a Thomas Jefferson. Te recuerdo a Abraham Lincoln, a quien Swami cita una y otra vez. Yo más bien creo que se trata de una enfermedad reciente. Yo no pienso que América fue así siempre, en absoluto...

T.H.
No, pero tú me has preguntado acerca de los Estados Unidos de hoy día, y aquellas lecciones, desafortunadamente, han quedado relegadas a los libros de Historia...

Prof. G.V.
¿No es algo lamentable? ¿Cuándo van los Estados Unidos a descubrir sus raíces? Porque el día en que los Estados Unidos descubran sus raíces, creo que se darán cuenta de quien es Swami, quien es Sai Baba. ¿Tu crees que esto llegará a suceder?

T.H.
Me gustaría ser más optimista. Baba me dice que no tema. Pero yo temo. El temor es la mayor parte de mi mismo, todavía hoy en día. Mi esfuerzo es sobreponerme al temor mediante el amor. Y es el trabajo más difícil que jamás he tenido, y trabajo en ello todo el tiempo. Y la mayoría de la gente con la que me asocio, que son buena personas, y personas amorosas, no tienen interés en seguir el camino que yo sigo.

Prof. G.V.
Me gustaría sugerirte algo. Creo que aquí podrías aprender algo de nuestra tradición. En nuestra tradición nos entregamos a Dios, le decimos “Me entrego a Ti. Haz Tú que suceda. A Tu manera”. ¿Y sabes lo que sucede? El lo hace suceder. A Su manera, no necesariamente a la nuestra. Hablo de mi propia experiencia. Yo solía planear cosas, y luego no me iban bien. Entonces yo pensaba, “Tal vez tengo todavía carga pendiente, por eso no las cosas no me están yendo bien”. Entonces cambié de estrategia, comencé a hacer cosas que yo creía que eran servicio. Las cosas me fallaban una y otra vez, así que le dije a Dios, “Muéstrame ¿qué es lo que estoy haciendo mal? Estoy tratando de hacer servicio, yo no me beneficio de ello de ninguna manera”. Me llevó muchos, muchos años darme cuenta de qué es lo que estaba haciendo mal. Yo comencé tantas cosas que debieran haber beneficiado a tanta gente, y no sucedía nada, todas fallaban. Entonces me di cuenta de que yo sentía que “yo” las estaba haciendo, que yo era el hacedor. El día en que me di cuenta de ello, le dije a Dios, “De acuerdo, Jefe, ahora entiendo cómo funciona el juego. Voy a hacer las cosas. Si se dan, significa que Tú así lo querías. Si no funcionan, eso significa que Tu quisiste que sucediera otra cosa. De una manera o de la otra lo aceptaré”. Y sabes, te lo creas o no, después de esto, las cosas empezaron a darse por si mismas, empezaron a suceder a su propia manera, y yo empecé a obtener mucha satisfacción, me empecé a sentir muy bien. Así que mi sugerencia es que no debiéramos dejar de actuar, no debiéramos desistir por lo que creemos ser miedo. Si nos entregamos, ¿porqué debiéramos temer? El nos dice, “¿Porqué temer, si Yo estoy aquí?” Eso es lo que nos dice. Tu ocupas una posición muy cardinal en la Prensa, así que yo creo que debieras pensártelo dos veces, tal vez El te mostrará un camino.

Hablando acerca de los Medios de Comunicación, me pregunto si son tan objetivos como dicen. Porque encuentro que últimamente hay casi un eclipse de lo que se pudieran llamar buenas noticias. Buenas noticias han dejado de ser noticias. ¿Es esto algo bueno?

T.H.
Desde mi perspectiva yo te puedo decir que para mí es una gran experiencia, que la Prensa en los Estados Unidos, hasta el punto en que yo he estado conectado a ese mundo, es totalmente objetiva. Pero tenemos una mentalidad de competitividad ciega, así que cuando hay algo que captura el capricho de la gente americana, a pesar de que somos objetivos dentro de las historias que publicamos, gravitamos hacia lo que parece ser la historia llamativa del mes o de la semana. Eso crea la ilusión de que no somos objetivos, porque elegimos esa historia por encima de otras. A lo que me refiero es que el trato que le damos a la historia es siempre objetivo. ¿Pero qué es lo que excluimos? Excluimos tanto que hoy día debiera ser cubierto por la Prensa. Excluimos historias que tienen un gran significado en el mundo, historias de crecimiento espiritual, historias de desarrollo humano, historias de amor. La Prensa nunca ha dado mucho espacio para esto...

Prof. G.V.
No, hay una pregunta mucho más fundamental. Sabes, Swami plantea dos cuestiones. Derechos de cara a responsabilidades. Hoy día la gente siempre habla acerca de sus derechos. ¿Y qué sucede con las responsabilidades? La gente dice que la Prensa sólo informa. Yo no creo que sea tan simple. Hay un efecto no linear que es conocido en la Física, transparencia autoinducida y cosas así que tenemos en la óptica no linear. Por la misma naturaleza del informe, la Prensa puede influenciar y cambiar el curso de los sucesos. Tiene la capacidad de hacerlo. En breve, lo que quiero decir es que cuando hacemos algo, nos hemos de preguntar a nosotros mismos, ¿es realmente necesario hacer esto, en términos de sus consecuencias? ¿Cuáles son mis responsabilidades frente a mis derechos? Y hay ciertas situaciones donde la responsabilidad debe estar por encima de los así llamados derechos, en el interés del bienestar mayor de la gente. Y lo digo por la excesiva obsesión con la violencia, la representación de la violencia, por ejemplo. ¿Qué me dices a eso?

T.H.
Es muy inquietante. Los Estados Unidos no se parecen a ninguna otra nación del mundo. Hace poco vi esta maravillosa película que ha causado tanta controversia, “¨Bowling for Columbine”, que sugiere que en Japón cada año hay 86 homicidios, en el Reino Unido son 112 y en países como la India son docenas. En los Estados Unidos durante el año pasado  tuvimos 11.850 homicidios, con armas de mano. Gente, niños y adultos, que usan pistolas para desahogarse de su ira. Nadie parece tener una explicación satisfactoria para esto. Yo podría decir que la Prensa es responsable, por la representación de la  violencia en los medios de comunicación. Pero Canadá tienen proporcionalmente la misma representación de violencia en la Prensa, y su numero de homicidios es proporcionalmente mucho más bajo. Y otros países occidentales, países europeos – la proporción de violencia que tienen es mucho más baja. No sé cual es la explicación para ello.

Prof. G.V.
Bien, ¿qué tal con probar la enseñanza de valores en las escuelas, para comenzar?

T.H.
A mi se me enseñaron valores en la escuela, a ti se te enseñaron valores en la escuela. Nuestras culturas son diferentes, nuestros idiomas son diferentes, quizá, pero ...

Prof. G.V.
¿Pero se enseñan valores, hoy día? Esa es la cuestión. Hago esta pregunta en concreto  porque hace poco oí a un profesor de Escuela Administrativa decir, “¿Qué es lo que ha sucedido con los valores que solíamos impartir en las escuelas administrativas antiguamente?” Así que, ¿estamos de camino a una crisis moral?

T.H.
Yo creo que ya estamos en ella. Es por ello que soy tan pesimista, y me gustaría ser optimista. Yo creo que ya estamos allí.

Prof. G.V.
¡No, no, no! Si ya estáis allí, ¡entonces solo podéis ir a mejor!

T.H.
Miro a mi alrededor y veo lo que está sucediendo en mi ciudad, en mi estado, en la parte del país donde vivo –  no hay confianza. ¿Qué ha sucedido con la confianza en la gente? No hay sinceridad. Y la participación en la Iglesia, por ejemplo, es muy baja...

Prof. G.V.
¿No crees que la hora más oscura es justo antes del amanecer?

T.H.
Bueno, internamente soy un optimista, y yo estoy convencido de que Baba y Jesús y Moisés y todos prevalecerán – pero lo que no sé es por lo que tendremos que pasar para llegar allí. Tal vez ahora estemos pasando por el momento más oscuro, pero tal vez aún tengamos una década de ello por delante ...

Prof. G.V.
Yo creo que hemos que pensar, “Esta es la oportunidad dorada que Dios me ha dado para participar en encender una luz” …

T.H.
¿Puedo hacer un comentario final a todo esto? Cuando mi esposa Jodi me introdujo al concepto de Baba, yo pensé en ello sólo desde la mente. Era incapaz de partir de ningún otro lugar que desde mi mente. Y estaba intrigado. Estaba interesado. A ella no le hizo falta traerme a la India, no le hizo falta animarme a que viajara a la India a ver a Baba por mi mismo, para que yo viera, por mi mismo, que hay una nueva manera de sentir ahí mismo en América. Todo lo que ella tuvo que hacer fue introducirme a la comunidad de devotos de Baba en mi propia ciudad: 400 personas, algunos de ellos occidentales, la mayoría americanos de origen Indio, algunos de otras nacionalidades, todos ellos devotos de Baba. Es una diferencia como del día a la noche. Yo nunca antes había experimentado algo así, y ahí está. Y por ello tengo una gran esperanza, de que a medida que esa llama interna, esa luz, se vaya expandiendo, la decadencia moral se irá erradicando de este mundo. Comenzando quizá en nuestra propia ciudad. Yo he visto cómo ha cambiado mi propia vida - no nos interesa mirar hacia atrás, a la clase de vida que llevábamos antes. Nuestros amigos son diferentes, nuestros hábitos son diferentes, la manera cómo elegimos pasar nuestro tiempo es diferente, y todo esto debido a este concepto del Amor que yo nunca antes había visto en los Estados Unidos.

Prof. G.V.
Se eclipsó. Yo creo que lo único que ha de suceder es que el eclipse desaparezca, eso es todo. Porque la gente no se da cuenta de una cosa acerca del amor - como dice Swami, sin amor el mundo no sobreviviría. Yo he reflexionado mucho acerca de esto. Primero me parecía un cliché. Entonces entendí qué quería decir. Mira, si tomas a un recién nacido - y todos nosotros lo hemos sido en algún momento del tiempo, pero nos hemos olvidado de ello. Ese bebé está totalmente indefenso, a no ser que la madre se ocupe de él. Y Baba dice, “Dios ha puesto un poco de Su amor en la madre. Y eso es lo que hace que ella se ocupe del bebé. Si no, ese bebé moriría. Y Dios no lo ha puesto solamente en la madre humana, sino también en la madre tigresa, en la madre elefante, incluso en la gata madre. No hay ninguna especie que no tenga el amor de madre. La vida perdura debido al amor de madre”. Esto para mi fue una gran revelación. Otra cosa que dijo en otro discurso, y esto se lo he oído decir también a algunos médicos, es acerca de la leche materna que toman los bebes. Incidentalmente, un medico me dijo que la leche materna es la mejor protección contra infecciones. Aparentemente las vacunas no hacen nada, pero durante los seis meses que el niño toma la leche materna, incluso en los pueblos, sabes, donde hay tantas posibilidades de infecciones, el bebé está bien protegido. Pero después de ello es que comienzan los problemas. Swami dice que no hay leche en la madre, es su sangre la que se convierte en leche, debido al Amor de Dios.

Nosotros no nos acordamos de todo esto, no nos damos cuenta que el amor está presente todo el tiempo. Y Swami también dice, el amor puro es distorsionado, transformado, contaminado, enviciado, y se manifiesta de muchas otras formas, como apego, como atracción a cosas mundanas, etc. etc. El dice, vuestro “querer”, incluso el deseo es una forma corrupta del amor. Así que lo has de depurar, y entonces regresas al origen. No es que no haya amor en el mundo. Eso es uno de los puntos.

Y el otro punto es que, tal y como dijo Aurobindo, cuando desarrollas la mente, si se hace excesiva es algo terrible, pero es parte del proceso de evolución. La sociedad de manera natural descubrirá un paso correctivo y dará un paso atrás, corrigiéndolo, y así regresará al nivel del corazón. Y eso es lo que sucede en una sociedad tecnológicamente muy avanzada. Mira la capacidad intelectual en los Estados Unidos. Yo no creo que todo esté tan mal, la sociedad se ha de recuperar, ha de dar un paso atrás. Ha de darse cuenta de que ha dado un paso en la dirección equivocada – ha de dar un paso hacia un lado en vez de hacia el otro. Y ese día llegará.

T.H.
Ya está sucediendo. Hace diez años, cuando llegué a Baba, mis padres todavía estaban en vida. Y un día estaban viendo una discusión por la tele, en un programa televisivo que les enseñó una valiosa lección, y decidieron llamarme. Yo acabo de trabajar sobre las 11 de la noche, después de que comience la emisión de las noticias, y llegué a casa sobre la medianoche. Sonó el teléfono, eran mis padres, que estaban en sus ochenta, y me querían decir algo importante. Y yo pensé que estaban enfermos, o que había pasado algo, algún accidente. Y me dijeron, “No, solo te llamamos porque hemos visto este debate en la tele, y en este debate dijeron que muchos Americanos, como nosotros mismos, crecieron durante una era en la cual nunca se mencionó la palabra amor. Y nosotros sabemos que nosotros nunca se lo dijimos a ninguno de nuestros 6 hijo, nunca. Y queríamos que supieras, por si tenías dudas, que te amamos”. Así que si esto fue capaz de suceder en medio de los Estados Unidos en los años 90, hay una gran esperanza para la cultura americana y la cultura mundial - si la gente aprende a regresar al concepto, y a la palabra, y a las acciones del amor.

Prof. G.V.
De hecho, hablando de este tema, justo ayer oí un debate en la radio, en la BBC, acerca de la palabra “malo, malvado” - ¿qué significa esta expresión? ¿Qué es lo que dice el diccionario de Oxford?, etc. etc. Y entonces alguien habló acerca de la antítesis del mal, que es el bien, y de cómo es representada la bondad, lo bueno, etc. etc. Y en algún momento mencionó la palabra “perdón”. Y dijo, “una de las cosas muy grandes en América es que la gente de color de América ha perdonado a la gente blanca de América por todas las terribles cosas que sucedieron durante el tiempo de la esclavitud”. Y dijo que esto muestra la fuerza de esta nación. Normalmente no asociamos estas cosas con la espiritualidad, con pasar a planos más elevados. Pero sin que nos hayamos dado cuenta, ha sucedido. No hay un odio residual en 20 millones de personas. Es decir, aquí y allá lo hay, hay altos y bajos, pero son aberraciones menores. Pero lo dicho, ha sucedido. Y parece que hasta un cierto punto está sucediendo en África del Sur. La reconciliación de Nelson Mandela es una de esas cosas remarcables.

Así que yo pienso que hay una especie de señal que está apareciendo por todo el mundo. Por ejemplo también en la reconciliación que parece estar teniendo lugar en Sri Lanka. Vemos todas estas cosas como independientes las unas de las otras, pero tal vez haya una corriente Divina como base sobre la cual suceden, y que conecte todas estas cosas entre si. 

T.H.
Creo que te conozco mejor – que a estas alturas ya no tienes dudas acerca de ese punto, y tampoco las tengo yo. ¡Es algo que está sucediendo!

Prof. G.V.
Está sucediendo. Gracias por estar con nosotros este rato, ¡espero que lo hayas disfrutado!


SAIRAM
Cortesía de Radio Sai Armonía Global
(paginas web: radiosai.org y h2hsai.org)


sábado, 26 de mayo de 2012

ENTREVISTA CON LA SRA. PREENI (EX ALUMNA DE LOS COLEGIOS DE SAI BABA)



Les presentamos ahora una conversación con la Sra. Preeni, ex alumna del Campus de Anantapur, Instituto de Enseñanza Superior Sri Sathya Sai. Conversando con ella está el  Profesor G. Venkataraman.

Prof G.V.
Sai Ram Preeni, y bienvenida a nuestros estudios de grabación. ¿Alguna vez has pensado que un día serías entrevistada en este programa de Radio Sai?

Sra. P.
No ¡Realmente no me lo esperaba!

Prof G.V.
¿Has tenido alguna vez la posibilidad de oír nuestra emisión fuera de Prashanti Nilayam? ¡Esperamos que pronto serás capaz de oírla estés donde estés! Ahora cuéntame un poco acerca de ti. Estudiaste en el Instituto de Anantapur, ¿cierto?

Sra. P.
Entré en Anantapur en el año 1980, para dos años de estudios pre-universitarios. Fuimos el primer curso en hacerlo. Estudié Comercio.

Prof G.V.
¿Cómo es que estudiaste en Anantapur? Eres de Sri Lanka, ¿qué es lo que te atrajo?

Sra. P.
La primera vez que vine, no venía planeando estudiar en el Instituto de Anantapur. Yo venía de un trasfondo muy diferente. Pero por aquel entonces, mi madre estaba aquí. Ahora lleva aquí más de 20 años, pero en aquel momento llevaba casi un año aquí, haciendo servicio.

Prof G.V.
¿Así que viniste a ver a tu madre?

Sra. P.
Y a ver a Swami, claro. Pero era la primera vez que venía a ver a Swami.

Prof G.V.
¿Conocíais a Swami ya en Sri Lanka?

Sra. P.
Si. He sabido de Swami desde mi niñez.

Prof G.V.
¿Cómo conoció tu madre a Swami?

Sra. P.
Ella siempre había estado interesada en la Espiritualidad, y un día unos amigos le dieron unos libros acerca de Swami, y comenzó a leerlos. Las enseñanzas de Swami, eso fue lo que la trajo a Swami. Sus enseñanzas...

Prof G.V.
Quisiera hacerte una pregunta – ¿eres Budista, verdad? ¿No tuviste problemas en reconciliar las enseñanzas del Buda con las enseñanzas de Swami?

Sra. P.
Bueno, yo vengo de un trasfondo budista, pero estudié en una escuela de la Misión Anglicana y ...

Prof G.V.
¡Eso debería haberte complicado las cosas aún más!

Sra. P.
Puede, pero los budistas son muy tolerantes. Al mismo tiempo mi madre también solía visitar un templo Hindú regularmente, un templo que estaba al lado del templo Budista. Así que yo crecí expuesta a tres religiones al mismo tiempo…

Prof G.V.
¡Creciste con unidad de credos! ¿Cómo fue tu experiencia en Anantapur, en los primeros días del Instituto?

Sra. P.
No fue fácil ajustarme, porque yo venía de una familia muy occidentalizada, y había muchas cosas que tuve que des-aprender, y muchas cosas a las que me tuve que acostumbrar.

Prof G.V.
Y supongo que también tuviste que acostumbrarte al calor - en Anantapur hace mucho calor...

Sra. P.
Si, ¡los veranos eran terribles! Lo que realmente me ayudó fue la Gracia de Swami...

Prof G.V.
Swami solía visitar Anantapur con frecuencia en aquellos días, ¿no es cierto?

Sra. P.
A veces, pero también nosotras veníamos a Puttaparthi a menudo. Y Swami solía hablarme, y darme la fortaleza y los ánimos para acostumbrarme a la vida de Ashram y a la vida en el Instituto, y poco a poco me adapté.

Prof G.V.
¿Hay alguna cosa muy especial que recuerdes de aquellos días?

Sra. P.
Bueno, físicamente supongo que teníamos más acceso a Swami que las estudiantes de hoy día, porque había menos gente. Y cuando veníamos, normalmente una vez al mes, nos solía llamar al templito interno y hablarnos, y nos daba consejos acerca de cómo nos debíamos comportar, cómo debíamos ser un ejemplo de un estudiante del Instituto Sathya Sai, y cómo nos debíamos comportar con nuestros suegros cuando nos casáramos. Durante esas charlas Swami nos daba muchos consejos paternales. Yo me apunté algunos de esos discursos, y aún hoy en día los leo a veces y me traen hermosas memorias. Y Swami vino un par de veces a Anantapur cuando yo estudiaba allí, y tuvimos la oportunidad de presentar programas culturales, obras de teatro, y también una especie de encuentro deportivo delante Suyo, y comimos en Su Presencia. Así que tuvimos algunos momentos de intimidad que probablemente las estudiantes de hoy día no tienen, porque el número de estudiantes ha aumentado mucho. 

Prof G.V.
La multitud de gente también ha aumentado mucho – no debiera decir gente, los devotos. En aquellos días todavía estaban en pie los viejos arcos, y había la arena…

Sra. P.
¡El amanecer y el atardecer allí sentados eran bellísimos! Y Swami caminaba entre nosotros con frecuencia... ¡Pero los tiempos han cambiado, y hemos de aprender a ajustarnos a los tiempos!

Prof G.V.
Después de acabar el Instituto ¿qué hiciste?

Sra. P.
Regresé brevemente a Sri Lanka, pues en Anantapur no había nada en la línea de Comercio. Y entonces me casé, y nos fuimos a vivir a Nueva Zelanda, a Auckland. Era a final de los años 80.

Prof G.V.
Y te involucraste bastante en las actividades del centro Sai de allá…

Sra. P.
Si. Desde el principio, cuando llegué, se dio por hecho de que siendo una alumna del Instituto de Swami, participaría de lleno. Incluso en aquella época, la Organización Sai era bastante grande, y yo comencé a dar clases de Educación Espiritual, de Valores Humanos, y también participé en otros centros Sai algo más grandes en Auckland. Y al cabo de unos meses me hicieron Coordinadora Espiritual a nivel nacional, porque la señora que había ocupado esa posición dimitió, y querían que yo asumiera ese cargo. Así que a pesar de que yo por aquel entonces era muy joven accedí, con el apoyo de los que en aquellos momentos eran los dirigentes de la Organización Sai, lo tomé como un desafío, y con la Gracia de Swami...

Prof G.V.
¿Cuantos años vivisteis en Nueva Zelanda, antes de ir a Europa?

Sra. P.
Casi ocho años. Luego, en el ´97, mi marido fue a Bosnia, y yo le seguí en el ´98.

Prof G.V.
¡Bosnia! Eso nos recuerda a la guerra - ¿Cómo es que fuisteis a Bosnia?

Sra. P.
Mi marido trabaja para la ONU, y de Nueva York le habían asignado a Bosnia, en la misión de paz de la ONU, en el campo administrativo. Yo no quería ir, realmente, pues llevaba una buena vida en Auckland, tenía mi trabajo regular y también muchas actividades relacionadas al centro Sai, y tenia una vida muy cómoda. Y no sabia qué es lo que iba a hacer en Bosnia, no sabia ni si allí habría siquiera un devoto de Swami...

Prof G.V.
¡Aparte de tu marido, claro! (risas) ¡No le va a gustar que le omitas!

Sra. P.
(Risas) ¡Si, cierto!

Prof G.V.
Pero a pesar de todo fuiste…

Sra. P.
Bueno, de hecho fue Swami quien me dijo en una entrevista que debía ir, que no estaba bien que mi marido estuviera en un país y yo en otro, dijo que debíamos estar juntos.

Prof G.V.
Cuando llegaste a Bosnia, ¿cual fue tu primera impresión del país? La guerra en aquel entonces ya había acabado, ¿no es cierto?

Sra. P.
Si, la guerra en si ya había acabado, pero económicamente el país estaba en muy malas condiciones...

Prof G.V.
Y la destrucción, los daños causados por la guerra estaban muy presentes, ¿verdad?

Sra. P.
Si, eran muy visibles. También había muchas minas, incluso en Sarajevo. Vivíamos en la capital de Sarajevo.

Prof G.V.
Aparte de las minas - la destrucción de edificios. Me acuerdo haber visto muchas fotos, eran terribles.

Sra. P.
Se destruyeron muchos edificios. Y la gente no tenía dinero, no tenía trabajo, no podían limpiar la ciudad...

Prof G.V.
¿La gente en Bosnia es, en su mayoría, Musulmana?

Sra. P.
Bosnia tiene tres diferentes grupos étnicos o religiosos: los Cristianos católicos, los Cristianos ortodoxos, y los Musulmanes. Pero predominan los Musulmanes.

Prof G.V.
Al principio te debe haber resultado una experiencia muy difícil - el país estaba destrozado por la guerra, la cultura era diferente, el idioma era diferente, y tal vez también el estilo de vida era diferente. ¿Cómo lo manejaste?

Sra. P.
A pesar de que es una cultura Musulmana, de cierta forma están muy occidentalizados. Pero el idioma si que era una dificultad mayor, nadie hablaba inglés, en su mayoría hablaban ruso, alemán, y por supuesto el idioma Serbo croata, y al principio no fue fácil...

Prof G.V.
¿Encontraste a devotos Sai en Bosnia?

Sra. P.
Bueno – nos encontramos con que nuestro apartamento estaba a sólo cinco minutos a pie del centro Sai de Sarajevo. ¡Eso para mi fue una muy grata sorpresa!

Prof G.V.
¡Interesante! Tienes alguna idea de cómo se dio que hubiera un centro Sai allí, en Sarajevo?

Sra. P.
En Bosnia han habido devotos Sai desde hace muchos años. No sé realmente cómo comenzó, pero han oído y sabido de Swami desde hace muchos años.

Prof G.V.
Y cuando fuiste a este centro Sai, a 5 minutos de tu casa, ¿te sentiste en casa, ahí?

Sra. P.
Bueno – era algo diferente…

Prof G.V.
¿Pero seguramente verías la foto de Swami, allí?

Sra. P.
Si, había muchas fotos en las paredes. Era una sala muy pequeña y había mucha, mucha gente, así que estábamos todos bastante apretujados allí, en ese pequeño cuarto, con un montón de personas que de hecho no podían comunicarse con nosotros debido al idioma…

Prof G.V.
¿Y los bhajans? Son una manera de comunicarse…

Sra. P.
Si, cantaban bhajans en sánscrito.

Prof G.V.
¿Y eso no hizo que te sintieras como en casa?

Sra. P.
Bueno, la verdad es que yo soy más bien una persona que piensa que debiéramos cantar siempre en varios idiomas, especialmente en la lengua del país en el que vivimos…

Prof G.V.
¡Pero, al menos en este caso, de esta manera cantaban bhajans que tu conocías!

Sra. P.
Si. ¡No me quejé, desde luego!

Prof G.V.
Y estos devotos Sai, eran Cristianos, Musulmanes, o ambos?

Sra. P.
Habían devotos pertenecientes a las tres diferentes religiones…   

Prof G.V.
¿Y se entendían bien entre ellos?

Sra. P.
Si, se llevaban todos muy bien. El coordinador del centro en aquel momento era Musulmán.

Prof G.V.
Normalmente se supone que a los musulmanes les resulta difícil aceptar nada que esté fuera de lo establecido en su religión. ¿Cómo llegaron a Swami? ¿Les resultó fácil aceptarlo?

Sra. P.
Bueno, Yugoslavia, bajo Tito, tenía un régimen Socialista, y aunque no se les prohibía  la religión, tampoco se les animaba a que la practicaran. Así que la religión no era una parte realmente importante en sus vidas.

Prof G.V.
Si, eso fue cierto también de la Unión Soviética…

Sra. P.
Probablemente era algo más relajado que en la Unión Soviética.

Prof G.V.
Aún así, Musulmanes que aceptaban a Baba, ¿no te parecía algo un poco extraño?

Sra. P.
Si, pero conocí a tantos Musulmanes que eran devotos Sai, que dejó de sorprenderme...

Prof G.V.
¿Hay alguna razón por la cual a ellos les resultara tan fácil el aceptar a Swami, en comparación con otros musulmanes en otros lados?

Sra. P.
Yo diría que en Bosnia mismo, la cultura musulmana es muy relajada, más que en otros países musulmanes. Y también, lo que pasó es que la guerra unió a los devotos Sai aún más como una familia, compartieron sus experiencias unos con otros, y eso les dio fuerza. Así que durante la guerra, su fe en Swami aumentó aun más.

Prof G.V.
Mencionas experiencias. ¿Podrías decirnos si alguno de estos devotos de Bosnia tuvo experiencias espirituales de las que oímos hablar tantas veces?

Sra. P.
Bien, para explicarte un poco acerca de Bosnia y su situación - durante la guerra todos ellos pasaron por unos tiempos muy difíciles...

Prof G.V.
¿Cuanto duró la guerra?

Sra. P.
Duró casi cinco años.

Prof G.V.
¿Cinco años? Eso es un tiempo muy largo ¡es casi tanto como duró la Segunda Guerra Mundial!

Sra. P.
Cierto. No tenían comida, no tenían ropa, no tenían calefacción, y los inviernos allí son muy severos. En Sarajevo solíamos tener de dos a tres metros de nieve, la temperatura de noche a veces bajaba a  –20 C. Igual has oído hablar de que algunos años atrás, las Olimpiadas de Invierno tuvieron lugar en Sarajevo. Es un lugar muy frío, así que el no tener electricidad, y el no poder alimentar una hoguera, es una situación terrible. Quemaban zapatos, y libros, y cualquier cosa que pudieran, solamente para mantenerse calientes.

Durante la guerra había también el problema del agua, no había agua. En toda la ciudad sólo había dos lugares donde la gente podía ir a buscar agua, y había esas colas para el agua, y las colas para el pan. Sarajevo es un valle rodeado de montañas, y la gente del valle eran atacados desde las montañas. Así que cuando se formaban estas colas, eran una meta muy fácil para la gente en las montañas, que de esa manera les disparaban. En el centro Sai había una señora que se llama Alejandra, ella un día me contó que una vez que estaba en la cola del agua, vio la figura de Swami, o por lo menos la vio por atrás, estaba caminando por el otro lado de la calle, justo se iba por la esquina, y ella se sintió muy sorprendida, pensó que estaba soñando...

Prof G.V.
¿Eso era a plena luz del día?

Sra. P.
Si, ella estaba en la cola para recoger agua, que era una cola muy larga, y vio a Swami en el lado opuesto de la calle, justo estaba desapareciendo tras la esquina, así que rápidamente cruzo la calle para seguirle, para ver si realmente era Swami. Y en el momento en que cruzó la calle, una granada cayó exactamente en el lugar en donde ella había estado parada en la cola.

Prof G.V.
La salvo…

Sra. P.
Si ella hubiera estado allí unos momentos más ¡ya no estaría entre nosotros! Así es como Swami la salvó, y esto no fue el único incidente que ella vivió. Hay un mercado muy famoso en Sarajevo, se le llama el Mercado Verde, allí se venden toda clase de verduras, y esta mujer, Alejandra, vive a 5 minutos del mercado. Un día estaba en este mercado, comprando, y dice que una voz dentro le dijo, “Vete a casa, vete a casa”. Ella lo ignoró, pensó, “No, yo tengo que acabar mi compra”. Pero esta voz continuó, hasta que ya no la pudo ignorar más. Era una voz muy insistente, y ella sintió fuertemente que era Swami diciéndole que se fuera a casa. Cuando ya no la pudo ignorar más, se fue a su casa, que no estaba mas que a cinco minutos andando, y entonces oyó una explosión masiva. Mucha, mucha gente quedó herida, y hubo gente que murió, y si ella se hubiera entretenido unos minutos más...

Prof. G.V.
¡Así que se salvo dos veces!

Sra. P.
Ni siquiera llegó hasta su casa, estaba en la puerta de su casa cuando oyó la explosión…

Prof G.V.
Esto me recuerda un incidente que me contó una persona de las Antillas, el coordinador del centro Sai de allí. Parece ser que hay allí un hombre muy rico, de descendencia africana, que un día iba en su coche, un Mercedes Benz, a gran velocidad. Su idea era chocar y matarse. Y mientras estaba en eso, oyó una voz que le decía, “Ven a Prashanti”. El no sabía qué es lo que estaba pasando, qué era esa voz. Continuó a toda velocidad. Otra vez oyó, “Ven a Prashanti”. Siguió conduciendo, pero preguntándose qué era eso. Y una tercera vez oyó, “Ven a Prashanti”, con mucha urgencia. Se detuvo. No sabía lo que era Prashanti, no sabía dónde estaba, no sabía lo que significaba. Pero sintió que no debía morir. Entonces hizo algunas indagaciones, descubrió lo que Prashanti es, vino a Prashanti y vio a Swami. Swami le dio una entrevista. Así que aquí había un hombre que no sabía nada acerca de Swami y fue salvado por Swami en circunstancias similares.

Allí fue a través de oír la voz, aquí, en la historia que tú nos cuentas, fue a través de la aparición física. ¡Es simplemente asombroso! ¿Hay alguna otra historia similar que nos puedas contar? ¡Porque a nuestros oyentes les encantan estas historias!

Sra. P.
Bueno – los devotos de allí se solían encontrar en la casa de uno de ellos, para hacer sesiones de cantos devocionales, o para celebrar festivales. Pero durante la guerra, todo el mundo sospechaba de todos los demás. Sospechabas de tu vecino, que había sido amigo tuyo por muchos años, pero la guerra lo cambió todo. Así que los devotos tenían miedo de que si se juntaban a cantar bhajans, se les podría atacar, de que podrían tener problemas. Y había policía de seguridad por todas partes. La mujer en casa de la cual se juntaban siempre para cantar era una mujer mayor, y siempre estaba preocupada acerca de si iban a tener problemas, porque los vecinos ya de por si le hacían la vida imposible. Así que preparó respuestas en su mente, para el caso de que viniera la policía a interrogarla. 

Y si, un día vino un policía a su casa, y ella estaba tan nerviosa al igual que bien preparada con sus respuestas, que ¡ni siquiera le dio la oportunidad de hacerle las preguntas, enseguida se puso a dar sus respuestas! El policía parecía estar bastante divertido por esto, sabes, y supongo que ella también estaba y sonaba confusa.

Cuando él entró en la casa y comenzó a mirar a su alrededor, ella sintió miedo, porque tenía una foto de Swami de tamaño natural, que se podía ver desde la entrada, y no había tenido tiempo de esconderla. Así que pensó, “Ya está, se acabó, ahora sí que tenemos un gran problema…”.

Pero cuando después de abrirle la puerta al policía se volvió a mirar, ¡la foto de Swami ya no estaba en su lugar! Ella estaba segura de haberla visto cuando fue a abrir la puerta, así que no entendía qué podía haber pasado. Así pues, el hombre miró a su alrededor, no vio nada extraño, y se volvió a ir, solamente le dijo que tuviera cuidado con lo que hiciera. Y ella cerró la puerta tras suyo y corrió hacia el lugar donde se suponía que debía estar la foto de Swami, y miró a todo su alrededor, porque no entendía cómo la foto podía simplemente desaparecer. Y vio que la foto había resbalado y caído bajo la alfombra. ¡Justo antes de que entrara ese hombre, la fotografía había caído tras la alfombra! Allí fue donde la encontró, para su gran asombro...

Prof G.V.
¿Y nunca antes había sucedido?

Sra. P.
Nunca antes había sucedido. Y es una fotografía de tamaño natural, no es una fotografía pequeña.

Prof G.V.
¡No es muy fácil que caiga y se esconda tras la alfombra!

Sra. P.
¡No, no lo es! Es asombroso cómo Swami la ayudó en esa situación, para que no tuviera problemas con el policía. Y otra historia interesante – realmente debo decir que la devoción de esta gente hacia Swami fue una experiencia que me enseñó la humildad, que pasando por esa terrible guerra, pero su devoción, su fe nunca vaciló. Algunos miembros del centro Sai fueron heridos durante la guerra, otros incluso murieron, pero ellos permanecieron muy firmes en su fe. Una mujer llamada Ashra me explicó que en una ocasión, cuando ella estaba llevando leña para la celebración de Shivaratri...

Prof G.V.
¿Leña para calentarse?

Sra. P.
Si. Llevaba un saco de leña sobre sus espaldas cuando fue atacada por francotiradores. Le dieron al saco, pero no la hirieron a ella. Y ella continuó su camino, no se detuvo, continuó andando, pero rezándole a Swami, “¡Swami por favor, déjame llegar al centro Sai, porque necesitamos esta leña, sino no aguantaremos el cantar toda la noche!

Prof G.V.
¿Quieres decir que aun continuaban con los bhajans durante la noche de Shivaratri? ¡Es fantástico!

Sra. P.
Toda la noche. Incluso durante la guerra. ¡Aún teniendo que esquivar a francotiradores para poder llegar con la leña! Y esa noche, cuando estaban cantando, sintieron calor que emanaba de la foto de Swami. No era un calor que calentara el cuarto entero, pero si acercabas tus manos a la foto de Swami, emanaba suficiente calor para que lo pudieras sentir. Supongo que era una señal de Swami para mostrarles que estaba ahí con ellos durante esos momentos tan difíciles. Y eso los emocionó mucho, y les dio fuerzas para cantar toda aquella noche.

Prof G.V.
Bien - de Bosnia fuisteis a Israel, ¿es cierto eso?

Sra. P.
Es cierto.

Prof G.V.
¿Cómo es el movimiento Sai en Israel? ¿Qué tal si nos cuentas un poco acerca de esto?

Sra. P.
Fuimos a Israel en el año 2000. Se nos reasignó a Israel, y llegamos allí justo antes de que comenzara lo que llamamos la Intifada, el levantamiento Palestino. En el momento en que llegamos, parecía que se iba a conseguir llegar a un acuerdo de paz que el Presidente Clinton estaba tratando de organizar, pero desafortunadamente no se logró. Había varios centros Sai, uno pequeño en Haifa y uno algo mayor en Tel Aviv. Nosotros estábamos situados cerca de Haifa, así que indagamos un poco y al cabo de unas semanas logramos encontrarlos, y comenzamos a atender de manera regular, una vez por semana, para participar en los cantos devocionales.

Prof G.V.
Esta gente en Israel, ¿cómo supieron de Swami? ¿y cómo fue que comenzaron a seguir las enseñanzas de Swami? ¿Hubo alguna circunstancia especial que hizo que esto sucediera?

Sra. P.
Hay una señora llamada Miriam, que vino a ver a Swami hace muchos años, hace unos 20 años. Ella se enteró de Swami, leyó acerca de Swami y vino a verle desde Israel, y quedó convencida de que Swami es Dios. Y regresó a Israel y habló acerca de Swami, algunas pesonas comenzaron a leer y lentamente el movimiento creció en Israel...

Prof G.V.
¿Pero allí hay mucha gente muy ortodoxa, no es cierto? ¿No pusieron objeciones?

Sra. P.
Bueno, en cierta manera tienes que ser cuidadoso hasta un cierto punto, la gente ortodoxa no le da la bienvenida a ningún otro credo. Pero al mismo tiempo puedes seguir tus creencias, hay lugar para la práctica de otros credos, en Israel. Y de hecho, hoy día muchos Israelíes vienen a la India como turistas.

Así que me encontré que fuera donde fuera, ya sea que fuera a enmarcar una foto de Swami, o si tenia una foto en el coche, cuando iba a la gasolinera – todos sabían acerca de Swami, de una manera u otra todos habían oído hablar de Swami. Hace poco la Televisión Nacional de Israel incluso mostró un documental acerca del Hospital de Super Especialidades...

Prof G.V.
¡Qué interesante! Por supuesto, aquí de tanto en tanto vemos a devotos que llevan la estrella de David. Hace dos semanas vi a algunos. Ahora, ¿cómo compararías el movimiento Sai en Israel con el de Bosnia? ¡Si es que una comparación así es justa!

Sra. P.
En Bosnia la organización estaba más orientada hacia el servicio, porque había mucha necesidad de servicio.

Prof G.V.
Es natural – hablando de servicio, creo que los devotos de Alemania prestaron muchísimo servicio durante la guerra, ¿sabes algo acerca de ello?

Sra. P.
Si, ese servicio todavía continua. Los devotos Sai de Alemania – y no sólo devotos Sai, también miembros de la comunidad, del publico Alemán – donaban frutos secos, ropa, medicina, libros, y diferentes artículos esenciales, y los enviaban en camiones a Bosnia, al grupo Sai de Sarajevo, que los recolectaba y los distribuía entre los refugiados. Los artículos donados eran almacenados en una escuela, donde Ashra, la coordinadora, es maestra. En la escuela tenían grandes cuartos que hacían de almacén. Los devotos Sai y algunos de los refugiados que se beneficiaban del proyecto, clasificaban los objetos y lo luego los distribuían. 

Prof G.V.
Dices que en Bosnia la organización Sai esta muy orientada hacia el servicio. ¿Cuál es la orientación en Israel?

Sra. P.
Yo diría que en Israel la gente tiene una buena calidad de vida, un nivel de vida alto. Antes de asentarnos en Israel ya habíamos ido una vez, pero fue cuando al cabo de pocas semanas fuimos evacuados por la Intifada. Después de esta evacuación vine a ver a Swami, y en esa ocasión durante un Darshan, Swami me preguntó, “¿Qué es lo que estás haciendo?” Me sorprendió tanto esa pregunta que de repente fue lanzada hacia mi durante el Darshan, que no sabía qué decir, porque recién habíamos llegado a Israel y todavía estábamos en el proceso de instalarnos. Pero no quería decir que “no estoy haciendo nada”, así que dije, “Swami, ahora estamos en Israel”. Entonces se volvió hacia mi y dijo, “¡Educación en Valores Humanos!”

Prof G.V.
¡Así que te dio una pista!

Sra. P.
Así que me dio la pista de que a lo que debía dedicarme en Israel era a la educación en Valores Humanos. Cuando fui a Israel por primera vez, me había encontrado allí a una pareja que había estado en Puttaparthi por unas seis semanas, y ellos estaban entusiasmados con el programa de Educación en Valores Humanos. Pero el resto del grupo no sabía nada acerca de ello, y los mayores no estaban tan entusiasmados, pues no sabían de qué se trataba. Supongo que Swami nos mandó en el momento correcto, y yo estaba tratando de animarlos. Pero esto fue una respuesta directa de Swami, de que éste es el camino a seguir.

Prof G.V.
¡Una directiva directa!

Sra. P.
¡Una directiva directa, cierto! En esa primera estancia allí, les había dicho a mis amigos en Israel que trataría de conseguir a alguien que nos entrenara oficialmente en Educación en Valores Humanos antes de que fuéramos a las escuelas. Y entonces, en esa visita aquí, como dos días después de que Swami me hubiese dado esta directiva, me encontré con la coordinadora de Educación de Inglaterra, Carole Alderman.

Prof G.V.
¿Creo que ha hablado aquí en ocasión del Día de la Mujer, cierto?

Sra. P.
Si, es cierto. Yo había tratado de conseguir que Carole Alderman viniera a Macedonia, que está al lado de Kosovo, una vez que se nos había asignado ahí por un tiempo breve, para que entrenara a los facilitadores de los campos de refugiados. Había dado una charla acerca de la Educación en Valore Humanos allí, y estaban muy interesados en ello. Así que me había puesto en contacto con Carole, pero de alguna manera no pudo ser, ella no pudo venir a Macedonia.

Pero cuando me la encontré ahora, me dijo que esta vez definitivamente vendría, y un par de meses más tarde, cuando regresamos a Israel, vino y tuvimos un taller maravilloso en Israel, que fue atendido tanto por devotos Sai como por no devotos. Y ahora tenemos regularmente un taller que dura tres meses, para gente interesada en Educación en Valores Humanos.

Prof G.V.
¿Hay interés?

Sra. P.
Si, hay mucho interés. Yo estuve enseñando Educación en Valores Humanos en una escuela de la ONU en Israel, y lo hacemos en Haifa, y poco a poco se está difundiendo. El Instituto de Educación de Maestros ha invitado al coordinador de Educación en Valores Humanos israelí a dar un curso el año que viene...

Prof G.V.
¿Están contentos con ello?

Sra. P.
Están muy contentos, están extremadamente contentos con ello.

Prof G.V.
¿Te encontraste con alguien que hubiera tenido experiencias?

Sra. P.
Bueno - todo el mundo tiene experiencias, pero una en concreto de la cual me acuerdo ahora, me la explicó la coordinadora israelí. Ella vive fuera de la ciudad, en el campo. Una vez hubo un incendio muy sospechoso allí donde vive, donde la zona residencial se ha extendido bastante. Es una zona muy bella. Hoy día hay bastantes casas allí, y el fuego estaba llegando a la suya. Se les aconsejó que cerraran todas las puertas y ventanas y salieran de la casa, y eso es lo que hicieron. Ella se apresuró mucho, y cuando ya se estaban marchando, de repente se acordó de que la túnica que Swami le había dado años atrás todavía estaba dentro de la casa, y a pesar de que regresar suponía un gran riesgo para ella, pensó, “No, no voy a permitir que nada le suceda a la túnica de Swami!” Así que regresó a la casa, al dormitorio, para sacar la túnica. Y allí se dio cuenta de que había dejado abierta una gran ventana en el dormitorio, la túnica estaba justo al lado de esa ventana. Así que recogió la túnica y cerró la ventana y salió. Y la casa se salvo del incendio.

Prof G.V.
Porque cerró la ventana...

Sra. P.
Si. De otra forma, el viento – viven en un valle, cerca del mar – el viento habría hecho que el fuego entrase en la casa y todo se habría quemado…

Prof G.V.
¿Qué es lo que les atrae, de Swami, a los Israelíes?

Sra. P.
Es la enseñanza de Swami: la unidad (esencial) de las religiones; el “ama a todos, sirve a todos”, que es una Sus citas más famosas; la Educación en Valores Humanos – y todos ellos buscan paz. Todos quieren paz, y creo que se han dado cuenta de que éste es el camino a seguir.

Prof G.V.
¿Hay muchos niños que atienden a las clases de Valores Humanos?

Sra. P.
El número está creciendo, poco a poco. Cuando di clases de Valores Humanos en la escuela de la ONU, tenía cómo alumnos a niños que provenían de todas partes del mundo...

Prof G.V.
¿Les gustaban las clases?

Sra. P.
¡Amaban las clases! Y lo que más les gustaba era la parte de sentarse en silencio, o meditación. Y eso fue una gran sorpresa para mí, porque eran todo adolescentes, pero siempre me decían, “¡Lo mejor es el sentarse en silencio!”

Prof G.V.
¡Yo pensaba que es muy difícil permanecer en silencio! Swami nos dice siempre, “Practicad el silencio” ¡y nadie lo quiere hacer!

Sra. P.
Si, ¡también yo estaba muy sorprendida! Pero de hecho, incluso me lo pedían, me decían, “¿Podemos hacer ahora el rato de sentarse en silencio?” ¡Y era un pedido muy popular!

Prof G.V.
¡Asombroso!

Sra. P.
Si. Y muy alentador, porque eran niños que nunca habían sido expuestos a ningún tipo de espiritualidad, por decirlo de alguna manera. Algunos de los niños ni siquiera sabían acerca de Dios, ¡no conocían la palabra “Dios”!

Prof G.V.
¿En Israel?

Sra. P.
Estos eran niños de la ONU, de diferentes partes del mundo.

Prof G.V.
¿Así que, cómo les explicabas acerca de Dios?

Sra. P.
Trataba de no hablarles acerca de Dios, sino de concentrarme en los Valores…

Prof G.V.
Pero, cuando te preguntaban acerca de Dios, ¿qué les decías?

Sra. P.
Bueno, había entre ellos algunos niños de Irlanda, que venían de un trasfondo católico, y ellos mismos se lo explicaron a sus amigos…

Prof G.V.
¿Y su explicación fue aceptada?

Sra. P.
Si.

Prof G.V.
¿Como describieron a Dios, estos niños de Irlanda? ¿Qué decían?

Sra. P.
Bueno, decían que Dios es una Persona a la que Le rezas, y por supuesto, relacionaban a Dios con la iglesia, vas a la iglesia, y también decían que rezaban cada día con sus padres. Y ¡algunos de los niños ni siquiera entendían qué es rezar! Nunca habían oído hablar de oraciones, dijeron, “No hemos ido nunca a una iglesia o a aun templo”. Yo estaba realmente muy sorprendida de que haya niños que no sepan acerca de Dios…

Prof G.V.
Porque estaban aislados…

Sra. P.
Si, lo sé. Fue algo nuevo para mí, que me abrió los ojos, porque supongo que yo siempre he estado en compañía espiritual, de alguna manera.

Prof G.V.
¿Fueron los niños capaces, en algún momento, de entender que los Valores vienen de Dios? ¿O no llegaste a ello en el tiempo que estuviste allí?

Sra. P.
No. Porque estos niños estaban allí de seis meses a un año, y yo realmente me quería concentrar en el aspecto de la Educación en Valores, y no quería entrar demasiado en la religión, porque estaba dando las clases en una escuela. Así que me concentré en los Valores. Y también en temas relacionados a la ONU, como por ejemplo el concienciarlos acerca del peligro de las minas. Les di proyectos acerca de la destrucción causada por las minas, lo cual entendían porque veían a sus padres, que trabajaban para el Ejército, involucrados en estos temas. Yo trataba de hacer las clases lo más prácticas posible para ellos.

Prof G.V.
Pero los valores han de ser relacionados a un plano moral más elevado, o a un Poder o a una Fuerza Superior, Dios es sólo una palabra para ello. Como decía Gandhi, hay un Poder extraño y misterioso que nos controla, le puedes dar el nombre que quieras. Este Poder Superior es lo que nos motiva desde dentro, es lo que llamamos espíritu, lo que llamamos alma, y es lo que diferencia a un vegetal o una piedra del ser humano. Y es este Poder lo que inspira la compasión en un ser humano, lo que motiva la sensibilidad latente en el ser humano. Así que en un momento u otro, junto con la abstracción de los Valores, el Poder tras de ellos, su Origen, ha de ser transmitido de una manera u otra. ¿Formó esto parte de tu enseñanza? ¿O es algo que viene más tarde?

Sra. P.
Esto viene más tarde, no en la etapa inicial.

Prof G.V.
No en la etapa inicial. Sobretodo cuando han sido “resguardados” de Dios, por decirlo de alguna manera...

Sra. P.
Cierto. Sabes, ha de ser de manera gradual, de manera que lo puedan entender. Y primero tienen que tener confianza en mi, disfrutar del programa.

Prof G.V.
¿Cómo reaccionaron los padres de los niños a este proyecto?

Sra. P.
Estaban muy contentos. Yo les enviaba los planes de las lecciones a casa. Y los maestros estaban muy contentos con ello, y me pedían libros, planes de lecciones, venían a las clases y se sentaban atrás, escuchando. Estaban encantados con que diera estas clases, y querían que cuando me fuera les dejara todo el material que tuviera, para que ellos pudiesen continuar aunque yo no estuviese.

Prof G.V.
¿Algunos de ellos mostraron interés en Swami?

Sra. P.
Me hicieron preguntas acerca de Swami, porque yo les había dicho que el origen de este programa venia de Swami. Pero los maestros de la escuela no habían oído hablar de Swami, a diferencia de otros Israelíes. Pero yo les había hablado de Swami antes de comenzar el programa, les di material acerca del programa, y acerca de cómo empezó, y de donde surgió, así que ellos conocían el trasfondo.

Prof G.V.
¿Dirías que en Israel la conciencia acerca de Swami ha aumentado? ¿Y la Educación en Valores Humanos, está difundiéndose?

Sra. P.
Si. Precisamente hace unos pocos meses tuvimos el primer retiro Sai nacional, al que atendieron de 70 a 90 personas. Lo hicimos en un kibutz llamado Neve Shalom, que es, creo, el único kibutz dónde las actividades se llevan a cabo conjuntamente por israelíes árabes y judíos, si es que se puede expresar así. Allí hay siempre un 50% de israelíes árabes y un 50% de israelíes judíos, viviendo y trabajando en ese kibutz, y llevan a cabo muchos programas...

Prof G.V.
¿Hay muchos árabes que van al centro Sai?

Sra. P.
Una cosa que estuvo muy bien en el retiro es que teníamos entre los participantes un israelí árabe, un miembro de la comunidad judía – si eres familiar con la comunidad judía. Luego, mi marido y yo que tenemos un trasfondo budista, y también había cristianos, y por supuesto, teníamos muchos, muchos Israelíes judíos que participaron en el retiro, así que fue una reunión realmente agradable de personas de diferentes credos.

Prof G.V.
¿Disfrutaste participar en las actividades Sai en Israel?

Sra. P.
¡Si, definitivamente, si!

Prof G.V.
Esperemos que allá donde vayas la próxima vez…

Sra. P.
Al Líbano.

Prof G.V.
¡Al Líbano - no está muy lejos de Israel! Esperemos que continúes teniendo ese tipo de experiencias, y la próxima vez que vengas - ¿cuando tienes pensando venir otra vez?

Sra. P.
No lo sé, pero, ¿puedo mencionar algo acerca del Libano, si hay tiempo todavía?

Prof G.V.
¡Por supuesto!

Sra. P.
Nos acabamos de mudar al Líbano, y sabes, donde hay voluntad, hay un camino. Y Swami siempre encuentra un camino. Así que he comenzado a trabajar como voluntaria en una escuela religiosa Islámica, enseñando inglés...

Prof G.V.
¡¿Qué quieres decir con escuela Islámica religiosa?! Eso suena curioso – es: una es escuela Islámica…

Sra. P.
(Risas) Perdona - si, es una escuela estrictamente Islámica. Pero es una fundación para huérfanos, y para niños marginados, y tienen también un parvulario, y educación especial, y varios otros proyectos, al igual que proyectos de ayuda médica. Así que me he involucrado dando clases de inglés. También le enseño inglés al presidente de esta fundación. Y lo hago todo de manera voluntaria. Porque es una organización voluntaria, y es una buena causa. Y les dije el porqué lo hago. Les llevé un libro acerca de Swami y les enseñé todos los proyectos que están teniendo lugar, de Educación, los Hospitales, el Proyecto de Agua Potable, y estaban muy impresionados. Y entonces les hablé de la Educación en Valores Humanos, y les pregunté, “¿Puedo empezar con este proyecto aquí, puedo dar un curso de Valores Humanos en vuestra escuela? Siéntense conmigo durante las clases, vean como es, lo que es, y si piensan que es beneficial, organizaré el que sus maestros puedan ser entrenados para dar clases de Valores”. Y están muy interesados en ello. Aún no he empezado con las clases en si, pero les he hablado acerca de ello, y me han pedido libros y materiales, y han puesto una fecha para empezar con las clases. Si por ese entonces todavía estoy allí, en Junio empezaremos con el entreno de sus maestros.

Prof G.V.
Muy bien, ¡mucha suerte! ¡Y esperamos verte pronto con más noticias de todos los lugares donde has estado y has trabajado!



SAIRAM
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