lunes, 12 de marzo de 2012

LA VOZ INTERIOR



            “Mi Vida es Mi Mensaje” dice Bhagavan Sri Sathya Sai Baba.

            Debemos contemplar el estilo de vida del Señor y compararlo con nuestra propia manera de vivir para ver en donde nos equivocamos.   Las indicaciones son claras : deseos ilimitados y una loca carrera en pos de los ilusorios renombre, fama y fortuna.

            No puede haber ni paz ni tranquilidad en las mentes de aquellos cuyas vidas son regidas por los deseos.   En tal estado, cómo podría alguien esperar encontrar felicidad, para no hablar de paz mental, puesto que ese estado mental es simplemente una malla de deseos. 

            Un auto-examen es la única manera de superar este probema.   Echen una profunda mirada dentro del alma, para encontrarla y ver qué es lo que causa la perturbación.   Analicen cada pensamiento que aparezca y cada deseo individual.   ¿Qué es lo que realmente quieren en esta vida?   ¿Cómo es que puedan querer aún algo una vez alcanzado el nivel del alma pura, vuestro yo real, el Dios interno?

            Mirar dentro de uno es la única solución para tantos de nuestros problemas.   ¡La mayoría de nosotros pasa el tiempo mirando hacia afuera y culpando a otros, hasta a Dios Mismo, por todas sus aflicciones!

            La senda verdadera no es ni fácil ni difícil, es simplemente la única senda que nos conducirá a la paz y la tranquilidad y a la eventual reunión con Dios.   Cada uno de nosotros debiera tomar la decisión de examinarse a cabalidad y luego, prometer alejarse de toda forma de deseo terrenal  y comenzar una nueva vida por la senda espiritual.     El programa de Techo a los Deseos nos ayudará en la partida.

            Bhagavan Baba nos asegura, “Siempre estaré esperándoles al final del camino y estaré observando cada paso que den.   Estoy con ustedes, con cada uno de ustedes, cada momento del día, porque resido en sus corazones.    Estaré siempre allí para ayudarle a cualquiera de ustedes que se vuelva hacia Mí, con genuina humildad y un corazón puro.”

            Hay una necesidad urgente de establecer líneas de comunicación directa con Dios.   Él está esperando nuestra invitación para entrar y ser parte de nuestra vida.   Su amor suavizará los enojos y las heridas.    Permitan que Su Amor fluya por nuestro corazón, nuestra mente y nuestro hogar.   Lleven a Dios a cada parte de nuestras vidas : nuestro matrimonio, nuestro empleo, nuestras obligaciones y nuestra acitvidad.   Esta es la manera de vivir totalmente en la presencia de Dios.

            Dios es Amor.  En cuanto esta esencia, Su poder esá en cada célula y función de nuestro cuerpo.   Su amor es toda nuestra vida : física, emocional, mental y, especialmente, espiritual.   Dentro de nosotros, en cada parte nuestra, está Dios.    Está siempre con nosotros y disponible, siempre que sea por el bien del todo.    Nunca podemos apartarnos de Dios – no se requiere más que de un pensamiento para activar el poder de Dios.

            La oración es hablar con Dios.   La meditación es prestarle oídos a Dios.   Al comunicarnos y hablar con Él no Le estaremos revelando nada – Él ya lo sabe todo respecto a nosotros.    Mas al hablar le habremos abierto las líneas de comunicación a una presencia muy real dentro de nosotros y de todo.   Allí es donde debemos buscar ayuda, no en algún edificio especial o en alguna otra persona.

            La ayuda nos llega mediante la capacidad de escuchar y de hablar con Dios dentro de nuestro corazón y nuestra mente.   Esta Esencia y Poder muy reales están al acance de cada uno de nosotros en cualquier momento, en cualquier lugar y el todas las circunstancias.    No necesitamos entrar a un templo, una iglesia o una mezquita para comunicarnos con Dios.   No se requiere de oraciones o cánticos especiales para comunicarnos con Dios – Él está en nosotros y en todo lo que nos rodea.    Podemos ofrecer plegarias en nuestras mentes, entrar a nuestro espacio mental y hablar con Él.   Necesitamos aprender a escuchar con nuestro corazón y nuestra mente – es a través del corazón y la mente que llegarán todas nuestras respuestas.

            Dios nos guiará, nos ayudará.   Solo hay un requerimiento : debemos pedirle ayuda a Él, debemos sintonizarnos a Su longitud de onda y ser capaces de escuchar Sus respuestas.   Debemos aprender a ser maleables y dejarnos conducir dócilmente por nuestra propia Voz Interior.   Estas son actitudes mentales, y sin embargo, son capacidades con las que cuentan hasta los animales.   Y nosotros somos tanto más que los animales y Dios está siempre pronto a guiarnos por la senda del esclarecimiento, con sólo pedir Su ayuda.

            En cada uno de nosotros esta la Chispa Divina que se hallaba en todos los santos que establecieran una línea directa de comunicación con Dios.  Dios no nos ama ni una pizca menos de lo que los amaba a ellos.   Entonces, ¿en dónde radica la deficiencia?   Dentro de nosotros.   Si no podemos sentir el Amor de Dios, se debe a que nuestro amor por Él no es lo bastante profundo.   ¿En qué reside la falla?   De nuevo, en nosotros.    No tenemos a nadie más a quien culpar – ni a nuestras circunstancias, ni a nuestro ambiente, ni a la gente de nuestro entorno.   Debemos meditar más profundamente.

            Cuando se levanten en la mañana, mediten.   Si fuera necesario, sacudan al cuerpo mentalmente para que les obedezca.   Después de todo, el cuerpo no estará con ustedes más que por algunos años para ser usado como instrumento por su alma inmortal, su sí mismo real.    Disciplinen también a la mente.   Una vez que cuerpo y mente han sido controlados, les será muy simple, muy fácil realizar la presencia de lo Divino.

            Oren sinceramente a Dios y desnuden su corazón.   Luego siéntense en meditación y esperen Sus respuestas a todos sus problemas.   Sin que importe lo que estén haciendo, eso no será óbice para que conversen en silencio con Él.   Mientras quede aún tiempo – mientras haya vida, salud, oportunidad y libertad para mantener este divino romance con Dios – no se sientan satisfechos hasta que no sientan bullir el amor de Dios dentro de sí mismos, cada vez que piensen en los Nombre y Forma Divinos.

            En Su infinito Amor y compasión por Sus creaciones, Bhagavan Baba ha revelado la técnica para establecer líneas de comunicación con Él :
 
            “El silencio es el comienzo del arte de la comunicación.   Aprendan a vivir en silencio por algunos momentos cada día.   Sólo siéntense en completo silencio y escuchen por la voz de Dios.   Puede que no la oigan físicamente, porque Dios puede hablarles a través del silencio y tomarán conciencia del mensaje de Dios, aunque no oigan voz alguna.   De modo que dejen que su mente descanse en Dios en esos momentos de silencio y entonces, llegarán pensamientos a sus mentes.   Sean pacientes, sin embargo, y no esperen necesariamente un resultado inmediato.   El éxito vendrá, siempre que perseveren.

            “Sepan que siempre estoy con ustedes, aunque no escuchen nada.   Porque Yo estoy en ustedes y ustedes están en Mí, entonces, ¿cómo puede ser posible que no nos comuniquemos?   Piensen simplemente en estas cosas y no renuncien fácilmente.”

            La técnica es tan simple y, sin embargo, tan claramente eficaz.   Innumerables devotos Sai han perfeccionado este arte de conversar con Dios y de recibir de Él, bajo la forma de “expresiones internas”, mensajes de gran importancia.

fuente: "CARA A CARA CON DIOS"   v.i.k. sarin


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¨LA ENCARNACIÓN DIVINA¨