lunes, 26 de octubre de 2009

EN TODO NIVEL DE CONCIENCIA


EN ESTA VIDA, y también en vidas futuras, es deber del hombre conocer y experimentar la causa básica del Universo, y todo el amor y dulzura que ella evoca en él. Cuando eso sucede, el hombre puede tener una bienaventuranza completamente libre. Todo su pesar se debe a la separación de esa fuente de todo. Él es Sat Chit Ananda swarupa (la encarnación de la bienaventuranza de la conciencia del Ser) y debe tomar conciencia de este hecho para que pueda ser feliz. Si piensa que no es Sat (el Ser), sino un principio inferior sujeto a decadencia, declinación y muerte, estará acechado por el temor y la incertidumbre. Si piensa que no es inteligencia pura, o Chit (Conciencia), se verá atrapado en la duda y en la dialéctica y vagará por los caminos tortuosos del engaño. Si asume que no es Ananda (Bienaventuranza), será golpeado por toda ráfaga pasajera de desilusión y estará sujeto al pesar a causa de cualquier fracaso insignificante. La causa básica del Universo es Sat Chit Ananda (Ser Conciencia Bienaventuranza), y como el hombre también es una chispa de la misma primera causa, él también está formado de los mismos componentes.
La voluntad original deseó que todo esto se manifestara. Él, que es la encarnación de esa voluntad, tiene que ser adorado y recordado en gratitud, porque todos nosotros somos expresión de esa misma voluntad. El es el Uno que merece nuestro homenaje y amor. Los pastores y las pastoras, aunque no eran instruidos en las tradiciones espirituales o en las disciplinas filosóficas, sabían que Krishna era la encarnación visible de esa voluntad y por lo tanto derramaron su amor a sus pies de loto. La burbuja surge del agua, flota sobre el agua y después se deshace, fundiéndose finalmente en el agua misma. La burbuja es una fase temporal del agua, con un nombre y una forma temporal. Si se pensara que por ser liviana y brillante está separada del agua, la idea sería un engaño nacido de la ignorancia. Igual sucede con el hombre. El hombre es el Alma, vive como Alma y se funde en el Alma. Cualquier cosa concebida aparte del Alma es falsa. El temor y la ansiedad, el pesar y el dolor, la derrota y la angustia de la existencia terrenal del hombre son sólo el resultado de su identificación con la falsedad. El hombre es verdad, su conciencia es verdad. Por lo tanto debería ir de una verdad a otra, de una faceta de la verdad a otra más brillante y más clara. Realmente nadie se mueve de lo falso a lo verdadero. Lo que se conoce como falso es sólo verdad parcial, o verdad apagada, o verdad nublada. La meta final es el descubrimiento de la verdad total.
La mente es como una roca que el intelecto transforma en una estatua, tal y como lo hace un escultor. Si el intelecto permite a los sentidos dictar el diseño, la roca será transformada en un horrible ídolo. Sin embargo, si los sentidos son sublimados por el espíritu, la imagen formada por el intelecto será simplemente adorable. Uno debe hacer que la mente coopere totalmente en la disciplina espiritual en lugar de oponerse a su progreso. La liberación es la meta y la mente debe ayudar al peregrino en cada etapa de su camino. La mente no debe admitir ninguna actividad que sea contraria al dharma o dañina para el progreso espiritual.
Las gopis habían entrenado sus mentes para ayudar y promover la disciplina espiritual; por eso sus mentes nunca vacilaron o se desviaron hacia senderos equivocados. Se aferraron a Krishna, Krishna el amigo, el pariente, el compañero, el camarada, el amante o el amado. Cuando a Krishna le dijeron sus amigos y compañeros que la cantidad de comida que habían traído de sus hogares no era suficiente para aliviar su hambre, él les aconsejó que se adentraran un poco en el bosque y pidieran comida a los sacerdotes brahmines que estaban realizando ahí un gran yaga, pero cuando lo hicieron, los sacerdotes ni siquiera les contestaron, ya que su ceremonia se mancharía si conversaban con personas nacidas en las castas más bajas. Además, el yaga no había terminado y no habían hecho la ofrenda de despedida en el fuego, por lo que no podían pensar en dar comida antes de que ellos hubieran tomado la suya.
Cuando los muchachos regresaron con sus caras tristes que indicaban su fracaso en la obtención de comida, Krishna les pidió que fueran nuevamente, pasaran por alto a los hombres y ahora les pidieran comida a las mujeres. Krishna les aseguró que regresarían felices y con bastantes alimentos. Los muchachos encontraron a las mujeres ocupadas en la cocina, pero cuando les dijeron que Krishna los había enviado para conseguir algo de comida, salieron de la cocina y se apresuraron a ir donde él estaba, no sin antes llevar grandes cantidades de deliciosa comida que había sido preparada para la gran fiesta que se estaba celebrando. Sus corazones se derritieron ante el pensamiento de que Krishna tenía una urgente necesidad de comida. Habían oído de los juegos divinos de Krishna que manifestaron su condición de avatar; por ejemplo: la destrucción y derrota de la fuerza demoníaca enviada por su malvado tío Kamsa para asesinarlo. Cuando el yaga había terminado, los sacerdotes echaron una mirada a la cocina y encontraron las vasijas vacías y que además las mujeres se habían ido ante la presencia de Krishna y sus acompañantes. Las mujeres conservan la cultura de este país con mayor tenacidad y fe, mantienen a los hombres sobre el camino de la moral y los inspiran a que sigan la disciplina espiritual. Sus corazones son sensibles y llenos de compasión para el hambriento y el afligido. Es por eso que en esta tierra las mujeres son veneradas y adoradas. Las personas mayores citan a los Shastras y dicen que el hogar cuyo suelo está mojado por las lágrimas derramadas por una mujer, nunca puede tener paz o prosperidad. Sri Ramakrishna Paramahamsa tenía mucho cuidado de que Saradamani Devi no tomara sus bromas y burlas muy en serio, pues entonces podría derramar lágrimas. Hacemos honor a la tierra donde nacimos llamándola madre patria, al idioma que aprendemos en los brazos de nuestra madre llamándolo lengua materna y a las Escrituras, que nos enseñan moralidad, llamándola madre Veda. De esta manera, de acuerdo con la cultura india, cada bharatiya (indio) tiene cuatro madres, incluyendo la madre que le dio la vida, y todas tienen que ser adoradas como divinas.
Para vivir en conformidad con las elevadas normas de moralidad que la cultura bharatiya espera de cada uno de ustedes, deben cultivar el amor, la no violencia, la fortaleza y la ecuanimidad. Las tres últimas cuidan y fomentan el primero. Muchas personas han tenido éxito en hacer que sus mentes se establezcan en el amor universal con la ayuda de las tres últimas cualidades, pero un gran número de aspirantes espirituales se dan por vencidos a la mitad de su ascenso porque pierden confianza en su verdadero ser. No creen en Dios, que es la encarnación del amor y que es su verdadero sustento. El primer débil susurro de duda los descorazona y vuelven a caer en una vida llena de satisfacciones sensuales. Sólo el sadhana puede fortalecer a esas personas para seguir adelante en el camino espiritual.
Los sabios son animados por la bienaventuranza de su genuina conciencia; los buscadores y aspirantes satisfacen sus impulsos por las experiencias de las personas en quienes tienen fe. Los ateos se aferran mediante el delgado hilo de la razón a las creencias que una vez tuvieron. Si tuvieran fe en sí mismos, hubieran deducido que ellos mismos obtienen fortaleza y alegría solamente del Ser Supremo o Dios.
Los que niegan a Dios o la Voluntad Suprema, o la Primera Causa, no pueden dar ninguna justificación para lo que afirman; ni lo pueden hacer los que aseguran que hay Dios. Ambos dependen de su propia experiencia. Después de todo, ¿cómo puede un hombre que rehúsa probar el azúcar negar su dulzura? ¿Cómo se les puede convencer de que el azúcar es dulce antes de que la saboreen? Tenemos que sentir la gran maravilla de energía que mueve por igual al átomo y la más diminuta célula y a la más grande y distante estrella. ¿De qué otra manera podemos comprender esta omnipresencia y omnipotencia, excepto aceptando a Dios como el arquitecto del cosmos?
Deben de haber oído a algunas personas decir que ninguna persona viviente puede ser adorada como dios, aunque los Srutis declaran: "Daivam manusha rupena" (A Dios se le puede ver en forma humana). Tal vez sólo pueden venerar a un cadáver. No es Shivam sino shavam (cadáver) lo que desean venerar.
Muchas personas luchan mofándose de la verdad, porque temen encararla sobre sí mismos y los demás. Los Vedas declaran: "Digan la verdad", pero estas personas se han acostumbrado tanto a la conveniencia y a la ganancia temporal que no pueden soportar todo el brillo de la verdad. Tampoco es agradable para ellos el camino del dharma (la acción correcta). Están acostumbrados a las veredas tortuosas en vez de la ancha carretera del dharma. Los Vedas dicen: "Sigan el camino del dharma", pero para las personas acostumbradas a los caminos torcidos, ¿cómo puede ser agradable el dharma? Así, las personas repiten como locos los dos dictados védicos mencionados, pero no sienten la necesidad de cumplir con ellos en la vida real. De hecho, la verdad es Dios, el amor es Dios; el dharma es Dios. Los pastores y pastoras vieron en Krishna la encarnación de la verdad, el amor y la rectitud. Lo que él dijo era verdad; lo que él fue, era amor; lo que él hizo era rectitud. Estaban tan sumergidos en la conciencia de Krishna que en todas partes y en toda cosa sólo veían a Krishna. Para ellos Krishna no existía como una entidad separada en el hogar de Nanda; estaba en su conciencia completamente, a todos los niveles de ella. Estos pastores y pastoras en verdad eran auténticos devotos.

SAI BABA
Curso de Verano
6 VI 78

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1 comentario:

arjuna dijo...

Jaya Sri Sathya Sai Baba¡¡¡
Gracias por compartir este espacio y estas enseñanzas oro por que Swamiji nos de fortaleza para seguirlas.
HariOm

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