jueves, 22 de abril de 2010

MONISMO, DUALISMO



1. Sankara vivió solamente treinta y dos años, pero durante ese tiempo depuró y consolidó las diversas escuelas de culto religioso y las reunió a todas bajo el predominio de un único principio filosófico: el monismo.
Las verdades espirituales de los Vedas, de nuevo volvieron a resonar en los corazones de todos, con su significado verdadero. "Yo soy Brahman"; "Tú eres Eso"; "La más Alta Sabiduría es Brahman"; todos fueron explicados con lógica sencilla, convincente, en dulce y cautivadora poesía. El monismo de Sankara es la Verdad Suprema que, por eso, sólo puede ser confirmada, y no sacudida por los descubrimientos de la ciencia o por los vuelos del intelecto. Habla de la unidad de la materia y energía, de tiempo y espacio, de que el Universo no es sino Brahman visto a través del velo de maya (la ilusión), la cual, a su vez, no es sino una actividad del Primordial.
Sankara sabía que el monismo requiere una práctica espiritual intensa que quite de la mente del hombre toda traza de ego, toda idea de cualidad. Por eso, como una disciplina preparatoria para el alboreo de la conciencia de la verdadera unidad del hombre con la sustancia del Universo, Sankara enseñó las reglas de autocontrol, devoción y karma; éstas, según él, avivarán el intelecto, limpiarán las emociones y purificarán el corazón. El monismo conduce a darse cuenta de lo Divino en todo, en todas partes, en su totalidad.
Sankara sugirió como el primerísimo paso de la práctica espiritual, la compañía de los sabios y de los buenos, que desarrollará el desapego y el amor por el silencio y la soledad. Eso promoverá la desaparición de los deseos transitorios, lo cual, según Arjuna, fue el fruto de escuchar el Gita. Cuando eso sucede, uno queda fijamente establecido en el "Tú eres", la realidad de esto y aquello, la identidad de esto con aquello. Pues bien, el reconocimiento de esa identidad es el apego a la liberación.

2. Los seis enemigos del hombre ponen su planta sobre la mente porque está llena de la oscuridad de la ignorancia. Son aves nocturnas, como los murciélagos y los búhos, que no pueden tolerar la luz. La oscuridad no huirá porque le arrojes piedras, ni desaparecerá porque le asestes espadazos a ciegas o le dispares con un revólver. Será destruida únicamente cuando una lámpara sea encendida. Sankara enseñó esa sencilla verdad a muchos que ignoraban ese hecho tan simple. La gente de este país se había perdido en la prosecución de muchas metas porque su visión se había vuelto borrosa por la oscuridad. Sankara les enseñó que los Vedas, Upanishads y Sastras no tratan sino de uno solo, el Unosin segundo, la no dualidad, el monismo.

3. Se dice que se adquiere conocimiento cuando siguiendo el método analítico se dividen las cosas, los sentimientos y las experiencias, en categorías: en placentero y desagradable, en dañino y benéfico, en duradero y temporal. El Conocimiento Superior, en cambio, unifica; hace que uno se dé cuenta del único que aparece como muchos; revela la verdad, sobre la cual la falsedad está sobrepuesta. Para descubrir esta Verdad, los textos clásicos han establecido dos códigos de disciplina: uno externo, y el otro interno. El externo es actividad que se desarrolla como dedicación y adoración. Es una actividad que se hace gustosamente, con un sentido del deber, independientemente del beneficio que de ella puede obtenerse, sin ningún apego por el fruto. El código interno de disciplina es meditación en aquel esplendor del que uno no es sino una chispa. Karma o la actividad tiene que ser regulada por la Rectitud; entonces lo conducirá a uno a Brahman, que es la Verdad básica del Universo, incluyendo a uno mismo.

4. Al mismo tiempo que uno reconoce la unicidad de la Divinidad, deberla también servir a sus semejantes de una manera desinteresada. La naturaleza del mundo puede comprenderse correctamente al servir a los demás, y en esto el concepto de dualidad está implícito de primera intención, el cual con el tiempo nos llevará a comprender el aspecto de la no dualidad. Es difícil de buenas a primeras penetrar en la órbita de la no dualidad, el monismo. Cuando se quiere aprender a nadar, uno aprende apoyándose en un elemento como un flotador o una llanta. Una vez que se ha aprendido a nadar, se desecha el elemento. Si en un principio no se cuenta con este práctico utensilio, entonces no se puede aprender a nadar.
De modo similar, al principio tiene que tenerse algún objeto ante la mente. Podrá ser una foto o una luz, y gradualmente tiene que cambiarse hasta el Sin Forma, el Alma Suprema. Finalmente puede desecharse el objeto. Si no hay espejo, ¿puedes ver el reflejo? Mientras subsista la sensación de dos cosas, tú y tu imagen, eso será una sensación de dualidad. Entre el objeto y la imagen está el espejo. Si quitas el espejo, no habrá ni imagen ni espejo. Tú eres el único que sobrevive, y eso es el objeto. Esta es la esencia de la no dualidad, del monismo. De la misma manera, tienes ante ti algún objeto y con la ayuda de este objeto te ves a ti mismo y tu imagen. Por tanto, tú el individuo , la Naturaleza, o sea el mundo que te rodea, y el Creador, son uno y la misma cosa.

5. A un hombre que se había perdido en la selva se le indicó que prosiguiera en determinada dirección. Después de caminar por algún tiempo vio una aldea. Pues bien, esa aldea no surgió en ese preciso momento tan sólo para él. El vio lo que ya estaba ahí, es todo. Así también el monismo, la unicidad, te muestra el camino hacia algo que ya está ahí, pero tú hasta ahora no lo has reconocido; o sea que tú eres el ilimitado, el ilimitable Brahman.

6. La gente habla elocuentemente de la unicidad de todo, pero son las mismísimas personas que suelen exagerar cada diferencia y recalcar cada distinción. La gente alardea de que ha estado viniendo a Puttaparti durante veinte, quince o diez años, como si hubiera grados superiores o inferiores según los años que haya durado su contacto con Puttaparti; pero en realidad sólo deben apreciarse los benéficos cambios en el carácter y la conducta del individuo, motivados por ese contacto. ¿Cuánto han absorbido ustedes de las lecciones recibidas aquí? ¿Cuánto éxito han tenido para detener las fugas que, en la forma de sentidos enfocados hacia el exterior, estaban acabando con su discernimiento y secando su fuente de felicidad interna? El ojo desparrama la visión en cien direcciones distintas; el oído arrastra a la mente hacia muchas melodías falsas; las manos anhelan cien actos baladíes. Degradan y destruyen al hombre. El hombre, siendo divino, para estar vivo debe tener lo Divino a su alrededor todo el tiempo; como el pez, debe tener alrededor suyo el agua de la divina felicidad. En vez de eso, ahora trata de mantenerse vivo mediante la respiración artificial y mediante transfusión de sangre ajena. El es la propia Encarnación de la Inmortalidad y la Bienaventuranza Divina. Siendo así, ¿por qué habría de esforzarse en obtener felicidad del exterior?

                                                                                                                                                Sai Baba


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¨LA ENCARNACIÓN DIVINA¨