domingo, 18 de septiembre de 2011

TESTIMONIOS DE LA PARTIDA DE SAI BABA


Esta edición, como era de suponer, está centrada en Bhagavan Sri Sathya Sai Baba ¡Que difícil fue para nosotros escribirla! Los que la llevamos a cabo somos devotos de Él y el universo de los que la reciben y leen es mucho más heterogéneo. ¿Qué deberíamos publicar? ¿Cuál sería el  criterio de selección del material, numeroso y diverso, pero siempre de una gran riqueza? ¿Hablamos de su  mensaje, de su vida, de su obra, de lo que sentimos, de su legado, de lo que dejó a la humanidad en general o a nosotros, sus seguidores en especial?


Finalmente la decisión fue que escribiríamos no sobre Sai en general, si no sobre este momento tan especial que fue cuando Él abandonó su cuerpo físico.
 

He aquí lo que hemos seleccionado


1. El anuncio


Cada uno de nosotros nos enteramos de que Sai había dejado su cuerpo a través de diferentes maneras, por un llamado de teléfono, por los medios, porque nos lo dijo alguien, cualquiera haya sido la forma, a todos nos produjo un gran impacto. La noticia traspasó nuestra cabeza y nos invadieron distintas  sensaciones y sentimientos: dolor, sorpresa, angustia, alivio pues se había terminado su sufrimiento, miedo, confusión, extrañeza, pero por sobre todo un fuerte y profundo sentimiento de tristeza, se había ido de este mundo nuestro Maestro, y nosotros debíamos de continuar. La vida era ahora, más que nunca un desafío, un reto para poder continuar en el camino que nos mostró y condujo durante el tiempo que lo tuvimos en la Tierra.

A continuación  transcribimos parte del anuncio oficial enviado por el Dr. Michel G.Goldstein, presidente del Consejo de Prashanti.


Nuestro bien amado Bhagavan Sri Sathya Sai Baba, nuestro queridísimo Swami, decidió dejar su forma física esta mañana a las 7:40AM, del  24 de abril de 2011 por uno fallo cardio-respiratorio, de acuerdo al reporte de los médicos que le atendían. Nosotros lamentamos la pérdida de nuestro Bien amado Swami, la encarnación del Amor Divino, quien nos ha dejado este Domingo de Pascua, este día de Resurrección Divina. Lamentamos la más grande pérdida que podremos tener. No hay palabras escritas o habladas por alguien que puedan aliviar nuestra pena o disipar nuestros temores sobre el futuro.


Sin embargo, podemos desperdiciar el resto de nuestras vidas lamentándonos por la pérdida de Su Presencia Física, lo cual no logra nada, o bien podemos lograrlo todo, el cumplimiento de nuestro destino espiritual que El ordenó, dedicando nuestras vidas a Él y a Su mensaje divino de desinterés, amor y servicio. Antes, Él vivía en nuestros corazones espirituales y también en la Presencia e Identidad que había asumido en el mundo, como nuestro Bienamado Swami. Ahora Él vive solo en nuestros corazones espirituales, como el Señor de Señores, Bhagavan Sri Sathya Sai Baba.  Ahora, debemos irnos hacia adentro para experimentar Su Divina Presencia y Amor.
Nuestras traviesas y caprichosas mentes crean caos en estos momentos solemnes. La mente no pide en vano. Nos deja perplejos y nos perturba. Nuestro corazón contesta. Nos Consuela y nos ilumina.


En muchos lugares se hacen preguntas similares.
¿Por qué nos dejó ahora?  Esperábamos 10 años más.


De hecho, de acuerdo al calendario lunar, el cual se ha utilizado por los Hindúes y otros, Swami vivió 95 años, no 85. Tal vez nos dejó antes de lo que esperábamos.  Sin embargo, nuestro bienamado Bhagavan Sri Sathya Sai Baba no se encuentra limitado a la desaparición de su Presencia Física e Identidad que asumió, y tampoco se encuentra limitado por el tiempo.  El estará con nosotros para siempre.


¿Qué haremos ahora que estamos solos, sin el consuelo de saber que Él siempre está ahí? ¿Acaso no ha sido Él nuestra fuente de amor desinteresado y sabiduría, nuestro recurso en todas las tribulaciones de nuestra vida?


Él siempre ha estado ahí y… ¡siempre lo estará! Tal y como nuestras madres y padres fueron nuestros protectores cuando éramos niños, Swami ha sido el divino protector para todos nosotros, jóvenes y viejos. “Estar ahí” es algo que siempre será accesible a nosotros, cuando sea o donde sea que haya necesidad. Él reside en nuestros corazones espirituales. Él “siempre está ahí” para cada uno de nosotros cuando sea y donde sea que le necesitemos…


Él siempre estará para nosotros. Él es nuestra Madre Divina y nuestro Padre Divino. Esto no ha cambiado.  Siempre será así. 


Esta es la Verdad Divina impermeable al tiempo e inalterada por la desaparición de Su cuerpo…

“¿Por qué temer cuando yo estoy aquí?” declaró nuestro amado Swami.  El siempre ha estado y continuará estando presente como el Divino Morador Interno que reside en nuestros corazones espirituales. Estar “aquí” se refiere a su Presencia Espiritual no a su Presencia Física. Él siempre estará “aquí”. Esto no ha cambiado. “Aquí” es en todas partes y por siempre. “Aquí” es accesible a todos y cada uno de nosotros en nuestros propios corazones. Para estar con Él “aquí” y ahora debemos escoger la fe y no el temor.

Swami ha venido a demostrar cómo podemos vivir estas vidas humanas. Él ha venido para el despertar de la consciencia y del amor desinteresado en las mentes y los corazones de todas las personas. Para amar a todos y servir a todos. Para ayudar siempre y no herir nunca. Las organizaciones Sri Sathya Sai están basadas en estos principios espirituales que Él ha proveído. ¡Ciertamente perseveraremos!


Debemos escuchar nuestros corazones con auto confianza espiritual. Mi corazón me dice que Sus lecciones a la humanidad no se olvidarán ni abandonarán. Mi corazón me dice que nuestras vidas espirituales, nuestras acciones nobles y nuestro amor desinteresado se convertirán en testamentos dignos de Su Divina Presencia entre nosotros.

Señor de Señores, Bhagavan Sri Sathya Sai Baba, Madre y Padre Divino, queridísimo Swami, que siempre Te amemos sin vacilar, siempre Te sigamos sin desfallecer y siempre te encontremos en nuestro corazón de corazones.
2. El último Darshan

Resumen del testimonio del profesor Venkataram

El cuerpo que utilizó Bhagavan Sri Sathya Sai Baba durante su encarnación con forma humana, fue despedido por más 500 mil  personas entre el 24 y el 27 de abril.

Entre las personalidades que se acercaron a despedir a Sai Baba se encontraron el Primer Ministro de la India, Manmohar Singh, la Presidenta del Congreso, Sonia Gandhi, el Gobernador y el Primer Ministro de Andra Pradesh, entre otros.
El último Darshan concluyó el miércoles 27 a las 9.30 de la mañana, cuando el Divino Cuerpo fue colocado en un Mausoleo ubicado en el sitio donde Sathya Sai Baba daba Darshan.
Al pueblo de Puttaparthi que cantó canciones de cuna al bebé Sathya, que lo mimó y alimentó hasta que llegó a ser Sri Sathya Sai, y que recibió una y otra vez la abundancia de Su amor y atenciones durante las últimas ocho décadas y media, finalmente le tocó un día de lamentos. Este día entró en los anales de la Historia Divina como el más significativo de todos, cuando el Avatar de la Era fue inhumado...

Por toda la gloria, felicidad y bienaventuranza que ha estado recibiendo una y otra vez, cuando llegó el momento final de decir adiós al Alma de la creación entera, Puttaparthi lloró, y así lo hicieron millones y millones de personas en todo el mundo.

Los actos comenzaron con cantos devocionales entonados por los estudiantes de los Institutos Sai, seguidos de las plegarias de los  representantes del Judaísmo, Cristianismo, Islam, Budismo y Sikkismo, acompañados por las lágrimas de la concurrencia, transportada a los nostálgicos días felices acompañados por su Amada "Sai Maa".

Comenzaron los últimos ritos, ejecutados por el sobrino de Bhagavan, R. J. Ratnakar en representación de la familia. El Divino Cuerpo Físico fue descendido a una fosa de aproximadamente dos y medio por tres y medio metros, excavada exactamente en el palco que Bhagavan acostumbraba adornar con Su presencia durante las sesiones de cantos.

Se erigieron pantallas gigantes en diferentes lugares de Puttaparthi y en los alrededores, para que los devotos pudieran presenciar los ritos finales. Los rostros de los devotos traslucían un estado de shock y de tristeza, y el pueblo entero está tratando aún de adaptarse a la partida de su Amado.

El Divino Cuerpo Físico, envuelto en tela naranja, color favorito de Bhagavan, fue descendido al Samadhi (tumba) en medio de cánticos védicos. Como gesto simbólico, la ceremonia fue marcada por el obsequio de una vaca y prendas de vestir. Sobre el Cuerpo Divino se esparció agua especialmente recolectada en diversos ríos sagrados, santificando la ocasión.

Apenas se dio por terminado el primer conjunto de rituales, descendió el telón para que se den los toques finales a la tumba donde sería inhumado Bhagavan. Durante el siguiente intervalo de más de media hora se cantó en forma incesante el Sai Gayatri, hasta que el telón se volvió a alzar para que el público tuviera la visión inaugural de la Tumba del Avatar de la Era.

3. El después

Comienza una nueva etapa en nuestras vidas, el sufrimiento irá menguando, la tristeza seguirá un tiempo más y no sé si desaparecerán totalmente algún día.
No lo sé…

Quizás algunos lo consigan, otros  llevaremos un dolor quedo  apretado en nuestras entrañas por el resto de nuestra existencia. Pero, sin lugar a dudas, todos, absolutamente todos, sentiremos siempre, que fue una maravilla haber sabido de Él, de haberlo seguido y de haber escuchado su llamado mientras estaba en este mundo y lo seguiremos alabando, le seguiremos pidiendo y seremos escuchados, guiados y cuidados como cuando  habitaba en Prashanti.

Carlos Félix Rivas

ARCHIVOS DE

¨LA ENCARNACIÓN DIVINA¨