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¨Donde quieras que vayas, no importa, donde vayas cumple siempre con tu deber…y sabe que yo siempre estaré allí, dentro de ti guiándote en cada paso del camino.
En los años por venir me experimentarán en muchas manifestaciones diferentes de mi forma.
Tú eres yo mismo, más que amado para mí.
Te protegeré como los parpados protegen a los ojos. Tú ya me tienes, así como yo te tengo a ti. Nunca te abandonaré y tú nunca podrás abandonarme.
De ahora en adelante, no desees ni anheles nada desempeña tu deber con un amor invariable, viendo a todos como a Dios.
Sé paciente a su debido tiempo, todo te será dado.
Sé Feliz, no hay necesidad de preocuparse por nada sea lo que fuere que se experimente, sea lo que fuera que suceda, sabe que este avatar así lo quiso.
No existe poder en el mundo que pueda demorar ni por un instante la misión para la cual este avatar ha venido.
Todos Ustedes son almas sagradas y tienen asignado el papel que habrán de desempeñar en el drama de La Nueva Edad de Oro que vendrá…¨.



"BHAGAVAN SRI SATHYA SAI BABA" .



lunes, 7 de noviembre de 2011

MAS ALLÁ DE LA MENTE



 Annual Convocation of Sri Sathya Sai University « Sathya Sai Baba ...

¿Qué podrían hacer las fuerzas malvadas de Kali a un hombre cuyo corazón está lleno de compasión, sus palabras están inmersas en el amor y su cuerpo consagrado al servicio de los demás?
El conocimiento de todos los Shastras y Vedas no servirá para correr el velo de la mente que se encuentra entre el individuo y Dios.
Este velo hace que parezcan separados.
Dios y el hombre, aunque los dos son Uno.
Cuando se vence a la mente, Dios y el hombre, la Naturaleza y Dios, la causa y el efecto se vuelven uno.

La mente es la responsable de la diferencia de opiniones, de los gustos y aversiones y de la diversidad de actitudes. El mundo se percibe a través de la mente, está permeado por ella. Sin la mente no podría haber mundo, apegos, odios, alegrías ni tristezas. Debido al apego y al odio, el hombre actual está hundido en la miseria. Como la mente es la causa básica de todo esto, el hombre debe ir más allá de las debilidades naturales de la mente hacia la supramente, para tener la capacidad de reconocer a la Divinidad. En los tres estados de vigilia, sueño y sueño profundo, el hombre está ligado a la mente. Cuando el hombre trasciende estos tres estados al desarrollar su visión interna, avanza de lo humano a lo Divino.
Hay un dicho sánscrito: "Eso que se ve está sujeto a extinción". Otro dicho es: "Lo que está en el microcosmos está en el macrocosmos". Todo lo que es aparente en el microcosmos es una réplica en miniatura del macrocosmos. Es como el árbol que se encuentra en estado latente en la semilla. La semilla y el árbol no son diferentes. Cuando surge el árbol no son diferentes. Cuando surge el árbol la semilla desaparece, se vuelve sin forma. Tanto en la forma como en lo sin forma, el principio de Ser existe como uno y lo mismo. Cuando observamos la semilla, el árbol no es visible, cuando vemos el árbol, la semilla no es visible. Sin embargo, todo lo que puede verse en el árbol, las ramas, las hojas, el fruto, son inmanentes en la semilla. Cuando indagan acerca de la Divinidad inherente en el hombre, pueden reconocer esta profunda y sagrada realidad.
Mientras el hombre sólo vea con su visión externa, experimentará sólo lo externo. Cuando el hombre desarrolle la visión interna y experimente la Divinidad interna, observará el cosmos como un reflejo de lo Divino. Esto se denomina realización de lo Divino Cósmico. ¿Cuál es la diferencia entre lo Divino Cósmico y lo Divino Interno? No existe diferencia entre ellos, sin embargo, cuando el individuo lo experimenta se describe como lo Divino Interno. Cuando la experiencia individual se extiende a todo el Universo, se (lama Divino Cósmico. El ser individual y el Omniser son uno, como la cáscara de una fruta y el jugo que está dentro de ella. Las diferencias que uno observa en el mundo surgen, no desde la naturaleza de la creación, sino. de la perspectiva desde la cual contemplamos al mundo. El punto de vista del hombre acerca del mundo debe cambiar y no podrá hacerse mediante argumentos intelectuales. Cuando la mente se controla se puede experimentar la unicidad del individuo con lo Divino.
Los objetos externos pueden dar placer parcial, momentáneo. Al perseguir estos placeres momentáneos el hombre desaprovecha su preciada y sagrada vida.
Desde el momento en  que despierta hasta que se dispone a dormir, el hombre mira todo externamente. Es muy raro que dedique algunos momentos al desarrollo de su visión interna. Los objetos externos pueden dar placer parcial, momentáneo. Al perseguir estos placeres momentáneos el hombre desaprovecha su preciada y sagrada vida. De esta forma nunca logrará la paz. El hombre dedica un tiempo y energía considerables en decorar su hogar esperando que el resultado le brinde alegría, pero, ¿cuánto tiempo dura esta alegría? Lo que el hombre debe esforzarse en embellecer es su corazón. Esto no es visible físicamente, sin embargo, la belleza de un corazón puro está más alla de cualquier descripción. ¿Qué es lo que da belleza al corazón? Las virtudes como el amor, la tolerancia y la compasión. Estas cualidades le confieren bienaventuranza perdurable. Las palabras y las acciones de un hombre así, son dulces; él es digno de adoración. Todo hombre debe tener como meta volverse un hombre así, un ideal de ser humano.
¿Qué significa adoración al Señor? No es sólo la ofrenda de la adoración y de los rituales. Es un intento de fundirse con lo Divino, de experimentar la bienaventuranza de la unidad con lo Divino, de reconocer la unidad en la diversidad y la Divinidad que está presente en todos los seres.
La Naturaleza no proporcionará una bienaventuranza verdadera mientras se vea desde un punto de vista físico y mundano. El placer qué produce cualquier objeto mundano depende de la condición en la cual se disfrute. Por ejemplo, un mango no tendrá sabor si está muy tierno, será ácido si está medio maduro y estará dulce cuando está maduro. De igual forma, la Naturaleza es una fruta dulce, pero si se ve desde un punto de vista puramente sensorial sólo nos producirá un sabor amargo. Mas cuando se ve como la manifestación de lo Divino se hace aparente su dulzura única.
Los pensamientos influyen en la visión, la cual a su vez afecta la mente. Los pensamientos asumen una forma buena o mala. Los buenos pensamientos, palabras y acciones hacen de un hombre un verdadero hombre. Este es el mensaje de las imágenes de los tres simios, uno con los ojos cerrados, otro con los oídos tapados y el tercero con la boca tapada. ("No veas el mal, no oigas lo malo, no digas nada malo".)
Hoy en día, todo el ambiente está contaminado por las cosas que ofenden la vista, los oídos y la lengua. Todos deben liberarse de esta triple contaminación. Deben volver la mente hacia Dios.
Para disfrutar la fragancia del sándalo, éste tiene que frotarse vigorosamente contra una piedra. Igualmente, para experimentar la gran fragancia que emana de la Naturaleza debemos realizar su unidad con lo Divino. Debido a esto es necesario trascender los límites de la mente común y proceder hacia la mente más elevada, la mente iluminada y la supramente.
No debe creerse que ésta sea una tarea difícil, por el contrario, es muy fácil; por ejemplo: la gente cree que apegarse a la verdad es muy difícil; en realidad lo que crea problemas y dificultades es decir las cosas que no son verdad. Se tiene que idear toda una serie de maquinaciones para encubrir una mentira, pero atenerse a los hechos tal como son, resulta fácil. El hombre debe darse cuenta de que resulta fácil ser bueno, lo que causa dificultades es desviarse por el mal camino. Uno no puede siempre evitar cometer un acto equivocado, pero se debe aprender la lección para no repetirlo. Eso es práctica espiritual. Cuando admitan que Dios está en todos los seres, deben fortalecer esta convicción y actuar sobre esa base. Por el contrario, los hombres que admiten creer en Dios no viven de acuerdo con sus creencias debido a su apego a inútiles bagatelas. He aquí un ejemplo de la vida de Sri Ramakrishna Paramahansa.
Sri Ramakrishna Paramahansa acostumbraba disfrutar en éxtasis la adoración a la diosa que estaba en el templo construido por Rani Pashmani. Una noche entraron unos rateros en el templo y se llevaron todas las joyas que tenía la estatua de Krishna. Con el propósito de cumplir sus deberes sacerdotales, se dirigió al sobrino de Rani Rashmani, Mathuranath, y le dijo: "Señor, anoche entraron los rateros en el templo y se llevaron todas las joyas que tenía la estatua de Krishna". Mathuranath se enfadó y se dirigió al templo junto con Ramakrishna. Perdiendo el control y la ecuanimidad, empezó a gritar lleno de ira: "¡Oh, Krishna! ¿No te da vergüenza? Si no puedes proteger tus joyas, ¿cómo puedes proteger al mundo entero? ¿Estabas paralizado cuando los ladrones se llevaron tus joyas? ¿O quizás dormido? Esto es un descrédito para tu Divinidad".
Al oír esas palabras, Sri Ramakrishna dijo: "Mathuranath, cierra tu boca. ¿Por unas cuantas joyas insignificantes censuras así a Dios? Si la diosa de la riqueza, Lakshmi, es la consorte del Señor, ¿por qué te afliges ante la pérdida de unas cuantas joyas sin importancia? El Señor no puede tener sentimientos tan innobles. Te alteras por la acción de unos ladrones a quienes les gustaban las joyas y se acercaron al Señor para llevárselas. Tu amor por esas joyas te hace angustiarte así, sin embargo, el Señor carece de deseos. Está dispuesto a entregarse El mismo, ¿tú crees que se va a preocupar por esa insignificante pérdida? Por consiguiente, cambia tu forma de pensar. No critiques a Dios". Ante estas palabras, Mathuranath se avergonzó.
Enseguida, Ramakrishna se sentó cerca de la estatua de Krishna y oró: "¡Oh Krishna! Mientras estemos atrapados en el tumulto del mundo, hablaremos como unos ebrios. Sólo cuando estemos inmersos en Dios podremos abstraernos de nosotros mismos. Por ello, no me permitas intoxicarme. Concédeme la gracia de olvidarme de mí". Esto es lo que significa: "El conocedor de Brahman se vuelve Brahman". Cuando experimentan lo Divino, ven lo Divino en todo.
¿Cuándo experimenta el hombre al Divino Ser puro? Sucede en el cuarto estado de conciencia, turiya (más allá de los estados de vigilia, sueño y sueño profundo). Este es el estado de supramente. En ese estado el hombre es uno con lo Divino. No tiene atributos, así que es capaz de permear todo. La Naturaleza está determinada por las cinco cualidades: sonido, tacto, forma, gusto y fragancia (éstas son las cualidades del espacio o éter, aire, fuego, agua y tierra, los cinco elementos básicos). Con la pérdida de las cinco cualidades, empezando por la fragancia, surge un proceso de expansión. Finalmente nos queda el éter o espacio que tiene una sola cualidad, el sonido, y la capacidad de permear todo. Si es así, ¿cuánto más penetrante será el Señor, que carece de atributos?
Si el hombre dice: "Formulo esta pregunta al mundo entero, no tengo nada que ver con el mundo. ¿Soy la verdad o no?" La respuesta de que él es la verdad se evidenciará con unas cuantas palabras. Vemos frente a nuestros ojos a muchas personas que mueren, que son cremadas o enterradas después de su muerte. A pesar de esto todos tienen un deseo: "Yo tengo que vivir para siempre". ¿Cuál es el sentido interno de este deseo? Ustedes son eternos y la idea de inmortalidad surge de esto. El cuerpo es impermanente, pero ustedes son eternos. Se tiene que entender apropiadamente esta verdad. No importa lo que uno vea, uno siempre dice: "Debo vivir, debo vivir', nunca dice: "Yo también moriré algún día". Incluso si esta idea llega, está acompañada por el deseo de vivir un poco más. Hasta un enfermo que tiene cien años de edad le dice al doctor: "Por favor, póngame esa inyección con cuidado para que no me duela". La mente busca comodidad perpetuamente.
La verdad, la bienaventuranza y la belleza son formas de lo Divino. Se conocen también como sathyam, shivam, sundaram. Representan la verdadera forma del hombre. Shivam es lo que no muere, sathyam (verdad) es lo que no está sujeto a cambio (debido al tiempo, lugar o circunstancias). La belleza (sundaram) es la forma de lo Divino. Vishnu se describe como amante de la belleza. El hombre se describe como amante de la comida. ¿Cuál es esa comida? El cuerpo (denso) florece con la comida, pero está destinado a perecer algún día. En cambio el cuerpo sutil, dotado de fuerza vital, de mente y de inteligencia vive más tiempo, pero, ¿cuánto más? Sólo tanto como perdure la mente. Cuando la mente está ausente, ¿qué pasa? Este estado se describe como estado de sueño profundo. En este estado sólo existe el cuerpo causal, no hay mente, es un estado de bienaventuranza.
Por consiguiente es esencial entender el funcionamiento de la mente. El hombre y la mente no están separados. Tratar a la mente como algo separado y estar sujeto a ella es un error. Se debe tratar como un siervo mientras permanezca la conciencia mentecuerpo. Hoy en día el hombre sigue los dictados de la mente.
¡Queridos estudiantes! No es fácil dominarla mente de inmediato, pero deben empezar a ponerla bajo control. Cuando la mente desea algo, inmediatamente deben poner el intelecto a funcionar. ¿Por qué? Para que el intelecto les dé el consejo apropiado. Se debe enseñar a la mente esta lección: "¡Oh mente!, no hagas tus caprichosos juegos. Examina tus deseos usando el poder del discernimiento para descubrir si es bueno o malo, si es correcto o no. No desees adquirir cualquier cosa que se te antoje". Cuando su meta es educar la mente de esta forma, hacen que pierda su potencial. Vijñana está llena de inteligencia y sentido común. Viene a ser la Voluntad Intelectual Divina, sólo así podrán entender la verdadera naturaleza humana. A través de este poder de la voluntad se puede reconocer la Divina Naturaleza Cósmica.
El Poder Cósmico se tiene que ver con los ojos, experimentar con la mente, practicar con el cuerpo y volverse parte integral de nuestro Ser. No hagas conjeturas acerca de si es o no posible. Si toman la determinación todo es posible. Si una hormiga toma la determinación puede viajar cualquier distancia. Sin embargo, si un águila no tiene la voluntad de volar, se limitará a vivir en el suelo. Resuélvanse a terminar lo que desean con una firme determinación.
Desarrollen el sentimiento de "Dios y yo somos uno". Esto no debe ser sólo un ejercicio verbal. Tienen que entender las implicancias del mantra que recitan, como "So ham" (El es yo) y vivir de acuerdo con ello. Esa es la verdadera concentración.
La mayoría de los estudiantes no escuchan con atención los discursos. ¿Cómo podrían practicar las enseñanzas? Los ojos están vueltos hacia Swami pero los oídos no captan lo que dice Swami. Unos pocos se pueden beneficiar con estos discursos. Si uno o dos practican las enseñanzas, ¡con eso es suficiente!
Escuchen con cuidado, analicen lo que han oído y lleven a la práctica lo que hayan asimilado. Este es el significado del precepto de la Upanishad: "escuchar, reflexionar y practicar". Así como carece de sentido preparar un delicioso platillo a menos que se vaya a comer y digerir, tampoco tiene sentido oír los discursos a menos que se vaya a llevar a la práctica lo que de ellos se aprenda. Sólo así se experimenta la bienaventuranza del aprendizaje.
Las lecturas metafísicas no transforman la mente. Lo que se aprende se debe llevar a la práctica. Esta es la verdadera filosofía Vedanta que tienen que aprender hoy; ésta es la clase de espiritualidad esencial para ustedes. El Nombre del Señor en sus labios, el pensamiento de Dios en su mente, la visión del Señor en sus ojos y la meditación en el Señor con amor; estos cuatro preceptos les otorgarán una bienaventuranza inefable. Esfuércense en obtenerla.
El carácter de los niños debe ser fuerte y puro. Otórguenles toda la confianza y el valor que requieren para que sean buenos, honestos y confíen en sí mismos. No es suficiente que aprendan algo para que puedan ganarse la vida. La calidad de vida es más importante que el nivel de la misma. Los niños también deben sentir reverencia hacia su religión, su cultura, sus logros educativos y su país. Deben aprender bien su lengua madre para que puedan apreciar las obras poéticas y épicas escritas por los profetas de su nación. Esto les servirá de guía muy valiosa en los tormentosos días por venir.


Del discurso de Bhagavan en el Auditorio Sai Ramesh, Brindavan,
el 22 de mayo de 1993.


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ARCHIVOS DE "RADIO UNIDAD SAI"

DEL PROGRAMA:

¨LA ENCARNACIÓN DIVINA¨