lunes, 28 de mayo de 2012

ENTREVISTA CON TED HENRY, PERIODISTA AMERICANO.



Les presentamos ahora una entrevista con el señor Ted Henry, un periodista de los Estados Unidos. Conversando con él está el Profesor G. Venkataraman.

Prof G.V.
Sairam, y bienvenido a los estudios de Radio Sai. Esta mañana te vi entrar para una entrevista con Swami ¡así que en estos momentos debes estar bastante eufórico! ¿Cómo te sientes?

T.H.
¡Muy, muy feliz! Las palabras no pueden describir cómo nos sentimos mi esposa Jodi y yo, habiendo sido tan bendecidos, habiendo cruzado medio mundo para sentarnos a los Pies Divinos de Sathya Sai Baba. Jugó con nosotros cómo con dos cachorritos – así me sentía yo, cómo si fuera un cocker spaniel al que le estaban tirando de las orejas hacia delante y hacia detrás para jugando, ponerlo en su sitio – ¡y me sentía muy feliz por ello!

Prof. G.V.
(Bromeando) Odio decirlo en la radio – ¡pero me siento celoso! (se rie).
Eres una persona cuya profesión es entrevistar a otros, ¿cómo te sientes hoy, siendo tú el entrevistado?

T.H.
(Bromeando) ¡No me gusta en absoluto, pues ahora no tengo control alguno! ¡Tú pones todas las preguntas y me cortas cuando quieres!

Prof. G.V.
(risas) Bien, te lo pondré muy fácil. ¿Porqué no comienzas contándonos un poco acerca de ti mismo? Y en particular ¿cómo llegaste a Swami, cuándo llegaste a Swami, si fue de manera gradual, o si hubo algún suceso espectacular o maravilloso que te trajo?

T.H.
Yo crecí como católico, crecí parte de una familia muy grande, en Ohio, en los Estados Unidos. Y durante toda mi vida me he sentido una persona espiritual - pero yo no pensaba que esto era algo inusual. Pensaba que todo el mundo sentía de igual manera. Y fue una gran sorpresa para mi…

Prof. G.V.
¡Alguna gente no lo sabe, eso es todo!

T.H.
¡Si, cierto! Así que descubrí que mucha gente no sabía lo espirituales que eran …

Prof. G.V.
Dices que te sentías espiritual, ¿qué es lo que quieres decir con eso, exactamente?

T.H.
Me sentía cercano a Dios. Me sentía cómo si tuviese un papel que jugar en la visión de Dios de la humanidad. Hoy día hay 6 billones de personas en el mundo, cuando yo era joven, probablemente eran 3 billones. Y yo pensaba que todos estos 3 billones tenían un rol que representar, y yo estaba impaciente por descubrir cual era el mío.

Prof. G.V.
¿Esto era cuando eras un estudiante?

T.H.
Cuando era un niño. Yo era un buen niño católico, y aun hoy día me defino como católico. Amo la idea del rol que la Iglesia Católica juega al acercar a la gente a la imagen de Cristo, a la imagen de Dios.

Prof. G.V.
Por cierto, permíteme que te interrumpa para decirte que tuve el placer de entrevistar a un sacerdote católico de Nigeria, que estaba sentado exactamente donde tú estás sentado ahora. Vino hace un par de años, y recibía una entrevista con Swami cada segundo día. Yo no sabía que era un sacerdote católico porque él no llevaba su sotana, llevaba simplemente el kurta pajama que se lleva aquí.

T.H.
¿Es todavía sacerdote católico? ¿Y le gusta Baba?

Prof. G.V.
Si. La segunda vez que vino no recibió ninguna entrevista, y yo le pregunté, “¿Cómo te sientes?” Y me respondió, “No me siento mal en absoluto, porque Swami ahora está dentro de mi. Me guía desde dentro”. Y habló de manera maravillosa acerca del amor. Perdona, sólo te quería decir – ¡no eres el primer católico que ha estado aquí sentado! (bromeando)

T.H.
Sai Baba llegó a mi vida muchos años después de que dejé de ser un niño pequeño.  Estaba en la guerra del Vietnam. Tenía unos 20 años, y servía en Paraguay, en Latino América, en lo que se llamaba el cuerpo de paz. Y yo amé mis dos años en el cuerpo de paz. Y durante ese tiempo, no recuerdo los detalles, me llegó a las manos un artículo de Sai Baba. Era en algún circular que pasó por la oficina del cuerpo de paz, y era sólo un artículo muy breve. No me impresionó mucho, no sabía qué pensar, yo por aquellos entonces estaba muy inmerso en el Catolicismo.

Pasemos ahora hacia delante, del año ´68-69 vayamos al ´94:  En ese momento estoy viajando alrededor del mundo, y una de mis misiones durante este viaje alrededor del mundo es parar en Calcuta y entrevistar a la Madre Teresa. Esta parte de mi viaje me la facilitó un medico de Cleveland, Ohio, cuyo primo vivía y trabajaba allí en Calcuta. Para contarte la historia en pocas palabras, pasé tres días con la Madre Teresa, atendiendo a los moribundos de su hospicio. Esta familia con la cual yo vivía, que tenía familiares en mi ciudad natal, trabajaba para la Madre Teresa desde hacía muchos, muchos años. Y al final de los tres días, cuando íbamos de camino al avión con el cual iba a continuar mi viaje, me dijeron, “Estamos muy contentos de que hayas sido capaz de ver a la Madre Teresa, de que hayas podido entrevistarla, hablar con ella, trabajar con ella...”

Prof. G.V.
¿Fuiste capaz de entrevistarla?

T.H.
Si. No en la radio, sólo una entrevista informal.

Prof. G.V.
¿La grabaste?

T.H.
No, fue sólo una entrevista informal. Bien, así que me dijeron, “ Ahora que has tenido la oportunidad de cruzar el mundo para encontrarte con uno de los íconos de tu tradición espiritual, queremos que regreses para que te podamos presentar a nuestro maestro espiritual, Su nombre es Sai Baba”. Y yo dije, “¿Sai qué?”  Y me dieron tres libros y algunos folletos, esto fue en 1994.

Y cinco años atrás conocí a mi esposa Jodi, que estaba totalmente enamorada de Sai Baba. Ella pensaba que nunca iba a encontrar un hombre que estuviese abierto a Sai Baba. Y yo le dije, “¡Yo sí sé quien es Sai Baba!” Y el resto es historia. Por cierto, la Madre Teresa me dio un mensaje que sería una negligencia no compartir...

Prof. G.V.
Por supuesto...

T.H.
Le pregunté, en mi arrogancia cómo americano, “Madre Teresa, ¿qué es lo que podemos hacer, para serte de asistencia en servir a los pobres de Calcuta?” “Mi querido Señor  Henry, gracias por la oferta. Pero la privación material de Oriente palidece en comparación con la depravación espiritual de América. ¡No tienen que hacer nada!”

Prof. G.V.
Creo que esa es una declaración muy profunda, regresemos a ella más tarde. Pero me gustaría contarte un par de historias de la Madre Teresa. Una vez la Madre Teresa fue a un lugar llamado Jamshedpur. Es una ciudad de acero en la India, fue fundada por J. N. Tata hace más de un siglo, y se encargó de ella un hombre llamado JRD Tata, que ya no está entre nosotros. Era medio francés, y era una persona muy respetada en la India. Era también uno de los primeros pioneros de la aviación. Así que bien, llevaron a la Madre Teresa a Jamshedpur en su propio avión. Y por la tarde, cuando estaban volando de regreso a Calcuta, y siendo la hora de su oración, la Madre comenzó a rezar. Y JRD le dijo, “Madre, ya que está rezando, ¿porqué no le dice a Dios que se ocupe de toda esta miseria a la que la gente en la tierra se tiene que enfrentar?” Ella lo miró y le dijo, “Sr. Tata, no hace falta que usted le diga a Dios qué es lo que tiene que hacer y cómo. El sabe lo que hacer. Usted mejor haga lo suyo y ayude a la gente dándoles un empleo” Tata era un hombre muy deportivo, y dijo “¡Esta fue una de las muy raras ocasiones en que me han acallado!” (se rie)

Y hay otra historia, de un americano que fue a Calcuta, y alguien le dijo, “Debieras ir y ver la Madre Teresa”. Fue y se encontró con que ella no estaba en casa, le dijeron que había salido a salvar a algún moribundo en la calle. Y fue y se quedó horrorizado, porque la Madre Teresa estaba sacando a un leproso de la canaleta, en sus últimos momentos. Y dijo, “¡Caramba! ¡Yo no haría esto ni por un millón de dólares!” Y la Madre Teresa lo miró y sonrió, “Sabe usted, yo tampoco haría esto ni por un millón de dólares. De hecho no lo haría ni por dos millones de dólares.” Y él le dijo, “¿Qué quiere decir? ¡Lo está haciendo ahora mismo!” Y ella dijo, “¡Ah, pero esto es por Dios!” Así que éste era el punto que ella quería enfatizar...

Regresemos a tu migración hacia Swami. Oíste hablar de Swami en Calcuta, ¿cuando viniste aquí por primera vez?

T.H.
Hay un hombre que ha escrito un libro que ha vendido más copias que ningún otro libro en el mundo, exceptuando la Biblia. Su nombre es Dr. Huston Smith. Escribió un libro acerca de Religiones Comparativas de la Humanidad. Durante muchos años estudió, vivió y practicó el Islam, practicó el Judaísmo, el Hinduismo. Es cristiano, está en sus ochenta. Fue mi tarea presentarle una noche, en Cleveland, a un simposium de líderes espirituales de todo el mundo, allí estaban representados 17 diferentes credos. En la audiencia, esa noche, hace cinco años y medio, estaban sentados un grupo de seguidores de Sathya Sai Baba.

Prof. G.V.
¿Era un encuentro público?

T.H.
Si, un encuentro público. En la parte de atrás del auditorio vi a alguien que intuitivamente sentí que era alguien con quien yo me debía de encontrar. Resultó ser la mujer que se convertiría en mi esposa. Mi primera cita con ella fue cuatro días antes de que ella saliera hacia Puttaparthi, India. Ella pensaba que yo la tomaría por rara, por lo que estaba a punto de hacer. Para sorpresa suya, yo tenía curiosidad por saber más. En su segundo viaje, después, Baba le dijo que se iba a casar con un hombre a quien ya conocía. Y todo sucedió tal y cómo a ella le había guiado su Baba interno para entender lo que su vida había de ser conmigo. Y para su grata sorpresa, no me aparté de ella, me acerqué aún más a ella, debido a su amor por Baba. Y una cosa que estoy descubriendo a la que conozco a más y más mujeres en este mundo, de Occidente, que aman a Baba, es que la mayoría de ellas parece que o de una vez aman a Baba, o desde el principio no tienen ningún interés en Baba. Los hombres, por el otro lado, muchas veces, cómo en mi caso mismo, somos más lentos – he estado conversando con bastantes hombres…

Prof. G.V.
Eso no es algo exclusivo a los Estados Unidos. Swami siempre dice que son las mujeres las que llegan a Dios primero. Y dice que en la creación de Dios, hay una razón para ello. Las mujeres son más emocionales, la devoción les resulta más fácil que a los hombres. Los hombres se supone que son más intelectuales, así que discuten, analizan y dicen, “No, no – esto no es para mí”. Pero hay mujeres que traen a sus maridos tirándoles de las orejas, y la mayoría de los maridos acaban viniendo, por supuesto, y después de un tiempo adelantan a las mujeres, ¡sólo que esto las mujeres no lo reconocen (bromeando)!

Pero es verdad - yo he visto muchos, muchos casos así, y en mi caso sucedió lo mismo. Yo no tenía interés alguno, pero había en mi una tendencia muy fuerte a la espiritualidad y a la devoción, me parecía irracional, pero después de algún tiempo, me di cuenta de que era una fuerza que no podía denegar...

T.H.
Eres un científico, mantuviste la mente abierta. Yo soy un periodista, estoy entrenado a mantener una mente abierta, a no sacar conclusiones. Así que decidí, “Ok, voy a mantener la mente abierta, no voy a sacar conclusiones, no voy a formar juicios. Simplemente voy a estar abierto a esto”. Y fue la mejor decisión que jamás he tomado.

Prof. G.V.
Cuando viniste aquí, ¿encontraste alguna resonancia con las ambiciones de tu juventud, tus aspiraciones, y tu deseo de una búsqueda espiritual?

T.H.
Cuando vine, ¡todo me chocó! Vine sólo, la primera vez, estuve aquí una semana. Pensé que no iba a poder pasar aquí ni siquiera cinco horas sin volverme totalmente loco, y me sorprendió mucho darme cuenta de que en el silencio que hay aquí, es algo así como estar en el Times Square de Nueva York en la víspera del Año Nuevo. Si quieres ruido, habrá ruido, si quieres distracciones, habrá distracciones, si quieres soledad, habrá soledad. Yo no conocía ni a un solo alma aquí, y pensé que en pocas horas me volvería loco. ¡La semana pasó más rápido de lo que jamás pudiera haberme imaginado! Y no puede decirte lo que es, si tuviera que especificar varios ingredientes, te diría: yo no soy una persona que sienta energía, pero me sentí lleno de energía, no soy una persona que sienta una transformación espiritual a nivel físico teniendo lugar dentro de mí, pero lo sentí cada uno de los días que estuve aquí. Y cada vez que me daba la vuelta veía a alguien de Rusia, de Venezuela, o de cualquier otro país de Latinoamérica. O Europa – y todos tenían una historia que contar que era aun más impresionante que la última. Y poco a poco me di cuenta de que estaba sintiendo una exaltación que nunca antes había sentido en mi vida, y era una elevación espiritual, y que no requiere ninguna otra cosa de mi que un corazón y una mente abiertos.

Prof. G.V.
Es muy interesante lo que dices, porque diferentes personas con diferentes vocaciones experimentan eso que tú llamas exaltación. El Dr. Ronald White de la Universidad de Harvard también describió lo que él sintió, y su trasfondo era diferente, era un medico, un psiquiatra y un ministro ordenado, las tres cosas al mismo tiempo. Y luego tuvimos aquí a este otro medico, un hombre del Reino Unido, un oftalmólogo muy famoso, muy conocido en Inglaterra, gana mucho dinero. Y de alguna manera vino aquí, por supuesto es Swami quien nos trae. Y entonces Swami le dijo, “Bien, ve y opera en el Hospital”, y este medico fue a operar al Hospital. Y todos sus pacientes eran gente muy pobre, gente tan pobre que ni siquiera tenían el dinero para llegar hasta aquí desde sus aldeas, y este medico dijo, “Nunca me he sentido tan lleno de bienaventuranza en toda mi vida. He operado a príncipes, a reyes del Medio Oriente, y a miembros de la Nobleza del Reino Unido, a presidentes de varios países en el mundo entero, pero nunca me he sentido así.”

Así que yo pienso que se te dio la Gracia y la Bendición de experimentar bienaventuranza de acuerdo con tu propio trasfondo. Una vez vi aquí a dos personas de la Ortodoxia rusa, un arzobispo y su asistente. Parece ser que se fueron de Rusia cuando eliminaron al Zar, y abrieron un pequeño monasterio en el sur de Francia. Todavía están ahí. Vino aquí por cuatro semanas, ¡y simplemente no se quería ir! El tuvo una experiencia diferente, no hablaba inglés, solo francés – por supuesto, estaba acompañado por aquel joven asistente que le traducía. Y yo le solía ver cada día en el Darshan, mañana y tarde, y le veía durante los bhajans, y era obvio que se sentía elevado. Así que todos experimentamos nuestra propia exaltación...

T.H.
Hace exactamente una hora y media, después de los bhajans de esta tarde, me he encontrado con un hombre al que he visto ahora por cuarta vez. Su nombre es David, es un hombre de negocios retirado, del estado de Florida, en América. Ha estado aquí desde el primero de Noviembre, y se marcha mañana. Y yo le dije, “Bien, David, no puedo imaginarme estar aquí por un período de tiempo tan largo. Estoy seguro que pasaste por momentos de depresión. Estoy seguro que pasaste por momentos de conflicto con tu esposa. Estoy seguro de que has disfrutado de los Darshans de Baba. Estoy seguro de que te has encontrado con gente maravillosa, y estoy seguro que te preguntas porqué estuviste aquí tanto tiempo. En una escala del uno al diez, ¿qué lugar le darías al ultimo par de meses? Y me dijo, “¡Para cada día, el once!”

Prof. G.V.
(Se rie) Pero te lo digo – requiere evolución. Obviamente gente que siente de esta manera son gente que han sido preparados por el Destino durante un largo tiempo.

T.H.
Eso es algo muy obvio para mí, porque hablando de manera relativa son muy pocas las personas en el mundo entero que han venido aquí. Vemos a tanta gente aquí, en algunos días hay aquí unas 50.000 personas, en otros días son unas 70.000, y en otros momentos hay muchas, muchas más. Eso son mucha gente, pero una vez más lo menciono – somos 6 billones de seres humanos. Y como periodista puedo decirte con cierta autoridad, que en los Estados Unidos hoy día sólo una pequeña fracción de una décima de un uno por ciento de americanos han oído alguna vez el nombre de Sri Sathya Sai Baba. Y con todo esto que hemos estado hablando, no sé por qué no hay más gente que conoce a Baba...

Prof. G.V.
Yo creo que hay un plan Divino, sabes. Mira la historia de la vida de Baba, por decirlo de alguna manera. El ha dirigido Sus manifestaciones en el mundo a un ritmo Suyo. El se toma Su tiempo – no es que deje de ser Divino, no es que Sus poderes sean menos, El tiene Su propios cambios de marcha. Y de hecho, en este contexto quiero comentarte lo que me dijo el encargado del Campus de Brindavan, el señor Narasimha Murthy. Un día  me dijo, “Escucha, si Swami quiere, puede hacer que el mundo entero venga aquí. Pero El sabe que nosotros tendríamos grandes problemas - ¿dónde alojarlos? ¿Dónde darles de comer?”

El muestra Su Presencia a Su manera. De hecho, he oído algo muy asombroso de un hombre de África. Me dijo, “Si vas a África occidental, allí hay muchos países de habla francesa porque en un momento dado estuvieron bajo el Gobierno Francés. Allí hay una cantidad muy grande de devotos Sai. Muy pocos han venido, son demasiado pobres para hacer el viaje, y hablan francés, a veces no entienden ni una sola palabra de inglés. Pero Swami ha tocado sus corazones”. Y Leonardo Gutter me habló de cómo el nombre de Swami se ha difundido por toda Cuba. Ni un sólo devoto fue a Cuba, sucedió a través de una carta. Así que El tiene sus propias maneras de hacer sentir Su Presencia.

¿Sabes lo que sucedió en Kazajstán? El Dr. Jumsai fue allí a dar una charla, y alguien que oyó la charla le informó a la Primera Dama de ello, y la Primera Dama arregló un encuentro con el Dr. Jumsai. El hombre que llevó a Jumsai a ese encuentro resulta ser uno de nuestros estudiantes, que trabajaba allí para una compañía de allá. De hecho estuvo aquí hace poco. Y después de que la Primera Dama se encontrara con el Dr. Jumsai, comenzó a establecer programas de Educación en Valores Humanos (EHV) por todo Kazajstán. Y yo he visto venir a tantos devotos de allá, recientemente vino una delegación para estudiar nuestro sistema educativo. Así que es El quien hace que las cosas sucedan, y yo pienso que es nada más una cuestión de tiempo, uno de estos días América va a despertar...

T.H.
No necesariamente tengas que conocer el nombre de Sai Baba para conocer el sentimiento de Sai Baba en tu corazón. Incidentalmente, yo le pregunté hoy a Swami, “Swami, soy un periodista, ¿puedo llevar Tu nombre a los Estados Unidos? ¡Hay tan poca gente allá que te conozca!” Y El dijo, “No, no lleves allí Mi nombre, lleva allí Mi Amor!”

Prof. G.V.
Si. El nombre será conocido automáticamente cuando llegue el momento. Yo le he oído decir, “Habla de Mi labor”. El nombre será conocido en el momento correcto. Y yo creo que esto es muy apropiado para los Estados Unidos, mientras que en muchos otros  países es diferente. Leonardo Gutter me contó una experiencia bastante fantástica que tuvo cuando fue de visita a Brasil y dio una charla acerca de Swami. Esto fue ya hace años. Y en esa charla había un hombre de una cierta sociedad, una sociedad muy espiritual. Y este hombre no se creyó absolutamente nada de lo que se dijo de Swami, así que decidió venir aquí y probar que todo esto es falso. Y regresó de Puttaparthi totalmente maravillado. Era una persona con capacidades psíquicas. Dijo, “No os lo creeréis, había un aura emanando de El que absorbía la negatividad de la gente ahí sentada con el corazón abierto, y había ángeles en el aire”. Quiero decir - esto era un hombre católico de Brasil, y viene y dice algo así – pensarías que se ha vuelto loco. Pero no. Así que Swami hace que estas cosas sucedan, a su manera.

Por cierto, estabas hablando acerca de católicos. Hace muchos años, un día yo estaba conversando con el Dr. Hislop, me dijo, “Sabes, el movimiento Sai se está difundiendo rapidísimo por Latino América”. Yo le pregunté, “¿Porqué ahí, y porqué no en los Estados Unidos?” Y me dijo, “Sabes, Latino América es católica casi al 100 %, y los católicos aceptan el misticismo y la existencia de santos con mayor facilidad que los protestantes. Probablemente esta sea la razón de ello.” ¿Estás de acuerdo en ello? Tú fuiste educado como católico.

T.H.
Si, lo estoy. De hecho, el otro día estaba hablando con una mujer, incluso he grabado una entrevista con ella en mi cámara de video. Es de Inglaterra, creció como católica, y  había querido hacerse monja. Y yo le pregunté, “Y bien, ¿cómo se reconcilia tu trasfondo con hoy día tu devoción a Sathya Sai Baba?” Y ella me dijo, “De todas los credos cristianos organizados, los católicos son los que le dan el mayor énfasis al elemento místico de la vida. Hay una continua búsqueda de cómo acercarse más a Dios.”

Mientras que, tanto en su visión como en la mía, muchas otros credos cristianos te  limitan, no te animan a continuar aspirando a  romper barreras, a trascender limitaciones para encontrar a Dios. Y tal y como yo entiendo a Baba, El enfatiza que hemos de hacer nuestro trabajo interno incesantemente para acercarnos más a El.

Prof. G.V.
Católicos o no católicos, han de aceptar que Cristo representó el amor, predicó el amor y practicó el amor. De eso se trata con Cristo, del Amor - ¿estás de acuerdo conmigo?

T.H.
Completamente de acuerdo.

Prof. G.V.
Donde hay amor, ahí está Dios. Así de simple. Así que si de verdad crees en el amor, si seriamente crees en el amor - y el amor es una experiencia del corazón y no de la mente (e, incidentalmente, yo creo que el misticismo pertenece al corazón y no a la mente)  – entonces, automáticamente has de aceptar a Baba, porque El es la encarnación del amor. Y una cosa maravillosa es que El nos recuerda que también nosotros somos encarnaciones del amor. No nos llama “pecadores condenados” ni nada parecido. Y también dice, “No sólo sois una encarnación del amor. Habéis de daros cuenta de que sois una encarnación del amor, y ¡deberéis empezar a actuar de acuerdo a ello!”

T.H.
¿Me permites un comentario acerca de todo esto? Es que de alguna manera pienso que es un poco controversial. Yo pensé que había entendido algo que me parecía coherente. Pero otros no están de acuerdo conmigo. Cuando Baba habla del amor, de que somos todos encarnaciones del amor – mi opinión personal es que nuestra primera y mayor misión es aprender a amarnos a nosotros mismos. Puede ser que tampoco tú estés de acuerdo conmigo, pero yo no creo que pueda amar a Baba hasta que no aprenda a amarme a mí mismo. Y eso en mi caso significa deshacer más de medio siglo de condicionamientos que en su mayoría fueron negativos, y todavía estoy trabajando en ello. Así que a medida que aprendo a amarme más a mí mismo – no de una manera egoísta, sino de una manera sana – y a medida que soy capaz de verme a mi mismo sin culparme tanto, sin encontrar tantos fallos en mi, sólo entonces seré capaz de amar más a Baba.

Prof. G.V.
Sabes, esa es la manera introspectiva de buscar a Baba y amar a Baba. Lo que hay que entender con mucha claridad acerca de uno mismo, es que hay dos partes dentro de nosotros, el yo más bajo y el Yo más elevado. Este Yo más elevado es el aspecto Divino dentro del ser humano, el yo más bajo es lo que llamamos el ego en el ser humano. El ego es muy astuto, sabes, a menudo se hará pasar por tu Yo más elevado, pero has de aprender a reconocer sus juegos. Yo siempre les digo a la gente de Occidente, “Mira, Shakespeare dijo, “Por encima de todo, sé verdadero a tu propio Ser” (“Above all, to thine own Self be true!”) ¿Qué era este Ser? El lo sabía – el Yo superior, el Ser superior dentro de nosotros. Este Ser superior es el mismo en todos los seres. En el momento en que reconozco este Ser superior en mí, he de reconocer que también existe en ti, Dios no tiene parcialidades. El existe en ti. Dios dice, “Yo existo en cada ser animado o inanimado de este mundo, ya sea en un átomo o en una galaxia”. En el momento en que empiezas a sentir de esta manera, te empiezas a sentir en total armonía con tu Ser interno y con todo lo que ves a tu alrededor, ya sea una hormiga, una galaxia, o sea lo que sea. Y entonces llegas a un maravilloso estado de exaltación. Y cuando ves a alguien que sufre, no ves a esta persona como a un ser diferente, no hay condescendencia. Sientes, “¡Tengo que ayudar!”, de la misma manera en la que tratas de aliviar el dolor en tu pie si te hieres el pie, allí no pides la ayuda de otra persona, ni tampoco dices, “Es sólo mi pie, no tengo nada que ver con ello!”

Pienso que estás aludiendo a cuando Baba dice, “Aquel que no tiene fe en sí mismo no tiene fe en Dios”. Si, en ese sentido tienes razón – ¡siempre y cuando el amarte a ti mismo se refiere a tu Yo superior, a tu Ser superior, y no al yo egoísta!

T.H.
Cierto – pero para entender a ese Ser superior, a ese Yo superior en nosotros, hemos de romper la barrera de nuestro yo más bajo…

Prof. G.V.
¡Por supuesto! Es un proceso, una evolución. De hecho Swami dice que el nacimiento humano se nos ha dado para romper esa especie de barrera del sonido, la barrera que es la mente egoísta (se rie)! Bien, regresemos a los Estados Unidos, a donde vas a regresar en pocos días, ¿cierto?

T.H.
Si, así es.

Prof. G.V.
América es uno de aquellos fenómenos tan extraños y paradójicos. Pero supongo que para eso habrá razones tanto históricas como divinas. Es la mayor economía del mundo. Es el almacén del conocimiento mundano, del conocimiento científico. Tiene el mayor poder militar que uno se pueda imaginar. Y de muchas maneras es un lugar innovativo, sea en la ciencia y tecnología, o sea al darle poder a la gente. Quiero decir, la democracia cobró vida en los Estados Unidos, a pesar de que en Francia la gente gritaba en las calles y en Inglaterra la gente atacaba a sus reyes – ¡a veces incluso los decapitaba! Pero fue en América donde realmente vimos nacer la democracia. Hay algo que es único en los Estados Unidos, es algo que muchos sentimos así. Recibimos una determinada percepción de América basada en los medios de comunicación, comenzando con las películas de Hollywood de antaño, y hoy día por supuesto, tenemos la televisión y el Internet...

T.H.
¡No te creas todo lo que veas!

Prof. G.V.
¡Lo se! Yo también he vivido allí. Lo he visto yo mismo. Y continúo oyendo, incluso hoy día, en la radio, la voz de la gente simple de América, y hablan de cosas que me dejan absolutamente asombrado. Déjame darte uno o dos ejemplos. Oí a un tipo que se supone que era muy obeso, y que anda diciéndole a la gente cómo no engordar demasiado. Y ha identificado a las cinco ciudades de América con el mayor numero de personas obesas. Y apareció en una de esas charlas televisivas y dijo, “Un día me di cuenta de que el cuerpo es el primer regalo que Dios me dio”. Y describió el cuerpo como el templo de Dios. Yo estaba maravillado – esto es una de las cosas que oímos casi a diario, y aquí hay un tipo que nunca ha oído hablar de Baba pero que se expresa en esas mismas palabras. Y hay muchos ejemplos de esto. En breve, lo que estoy tratando de decir es lo siguiente: parece ser que hay toda esa gente, millones de ellos, que tienen a Dios en su corazón, a quienes Dios les habla mediante la voz de la conciencia, y en el lenguaje del amor, y quienes tal vez no conocen el nombre de Sai Baba. ¿Cómo podemos llegarles a estas personas? Parece que a veces se sienten inseguros, a veces se sienten solos, a veces tienen miedo. Buscan algo, y ese algo está aquí. ¿Cómo les decimos que ese algo está aquí? En su propio idioma…

T.H.
Es una pregunta difícil. Yo creo que en los Estados Unidos estamos en mitad de una revolución espiritual. Pero no es una revolución fácil – ninguna revolución lo es. Las masas, que están sintiendo que sus devociones de toda la vida, tal y como les fueron enseñadas, les limitan demasiado, no saben a dónde dirigirse como próximo. Hará unos quince años yo atendía a un circulo de estudios, nos reuníamos en la sala de lectura  de la Iglesia Episcopal, y ...

Prof. G.V.
¿Era un circulo de estudios católico?

T.H.
Meditábamos, leíamos el Curso de Milagros – era un circulo de estudios espiritual. Y Sai Baba finalmente llegó a nuestro circulo de estudios. Estábamos buscando, indagando, y aprendimos muchísimo - simplemente porque éramos buscadores dispuestos a aprender. Un día un hombre, 15 años mayor que yo, me dijo, “Ted, pareces sorprendido de que yo comenzara a atender a este circulo de estudios, y de que ahora venga cada sábado”. Durante 10 años, cada sábado por la mañana nos reuníamos durante tres horas, buscando a Dios de maneras no convencionales. Y yo le dije, “Si, porque yo pensaba que eras muy conservativo, que estabas muy limitado a la Iglesia Episcopal, y no creí que duraras más de un mes en nuestro circulo de estudios”. Y él me respondió, “Ted, al otro lado del edificio está el santuario principal de esta hermosa iglesia en Shaker Heights, Ohio. Y a las 11 de la mañana cada domingo, cuando se celebra la misa Episcopal, la misa principal - ¿sabes lo que es, en realidad? Es el kindergarten de la espiritualidad. Y sin embargo, para la mayor parte de la gente que viene a la misa, es el principio y el final de su práctica espiritual, una hora a la semana, los domingos por la mañana, una lección de 15 minutos y luego la liturgia. No lo estoy criticando. Estoy diciendo que esto es todo lo que hay para tantísima gente en los Estados Unidos, sus devociones del domingo por la mañana, si es que atienden a ellas.”

Hoy día hay gente, tal y como tú has sugerido cuando mencionaste la charla de ese hombre por la radio, que de una manera u otra se han enterado o han aprendido que la vida es algo más. En los Estados Unidos, cuando cumples los 13 años y llevas a cabo el Bat Mitzvah si eres judío, o la Confirmación si eres un cristiano o católico, es un diploma que se te da, que sugiere que ya no necesitas estudiar más a Dios. Así que vas a la misa de los domingos por la mañana, o atiendes el Sabbath el sábado por la mañana, escuchas al rabí o al cura – y eso es todo de lo que consiste tu obligación, ya no tienes que ir a la escuela. ¡Pero eso es erróneo! Ha de ser una tentativa de por vida, parte de cada día de tu vida, y como Baba sugiere, de cada hora de cada día.

Prof. G.V.
¿Que pasó con la historia del buen Samaritano?

T.H.
Bueno – quedó diluida durante el camino. En los Estados Unidos, con la sociedad impulsada por una economía tan grande...

Prof. G.V.
De alguna manera resulta extraño, y también doloroso. Porque parece que la gente americana en el fondo de su corazón son gente muy generosa, muy amable – a veces  mucho más que gente en muchos otros lugares del mundo, a pesar de todas las reservas que yo tengo acerca del sistema de vida americano, a nivel económico y a otros niveles también. Y es algo que visto personalmente cuando viví allí, si en algún lugar hay  alguna tragedia, van corriendo a ayudar. Lo he visto muchas, muchas veces. Hace muchos años, cuando yo vivía en Michigan, justo hubo un enorme terremoto en Méjico, fue un verdadero desastre natural, y la manera cómo los americanos se apresuraron a ayudar, con sus equipos de construcción …

T.H.
¡Yo cubrí ese terremoto, en las noticias! Fue en Méjico ciudad, un 6. 7 en la escala de Richter’s…

Prof. G.V.
Yo estaba simplemente asombrado. Así que hay algo realmente maravilloso en los americanos, les gusta hacer servicio, ayudar. Y sin embargo, parece que en su servicio se quedan al nivel de ayudar, solamente – pero si dieran un pequeño paso más, se darían cuenta de que es algo que les ha acercado a Dios …

T.H.
¡Pero hablas en griego! Tú vienes del mundo del encantamiento espiritual, de aspiraciones místicas que están siendo realizadas por seres humanos del aquí y ahora, pero que para mí, cuando niño, eran totalmente desconocidas …

Prof. G.V.
¡Allí quiero objetar (se rie)! Te recuerdo a tus antepasados, los puritanos. Te recuerdo a George Washington y a Thomas Jefferson. Te recuerdo a Abraham Lincoln, a quien Swami cita una y otra vez. Yo más bien creo que se trata de una enfermedad reciente. Yo no pienso que América fue así siempre, en absoluto...

T.H.
No, pero tú me has preguntado acerca de los Estados Unidos de hoy día, y aquellas lecciones, desafortunadamente, han quedado relegadas a los libros de Historia...

Prof. G.V.
¿No es algo lamentable? ¿Cuándo van los Estados Unidos a descubrir sus raíces? Porque el día en que los Estados Unidos descubran sus raíces, creo que se darán cuenta de quien es Swami, quien es Sai Baba. ¿Tu crees que esto llegará a suceder?

T.H.
Me gustaría ser más optimista. Baba me dice que no tema. Pero yo temo. El temor es la mayor parte de mi mismo, todavía hoy en día. Mi esfuerzo es sobreponerme al temor mediante el amor. Y es el trabajo más difícil que jamás he tenido, y trabajo en ello todo el tiempo. Y la mayoría de la gente con la que me asocio, que son buena personas, y personas amorosas, no tienen interés en seguir el camino que yo sigo.

Prof. G.V.
Me gustaría sugerirte algo. Creo que aquí podrías aprender algo de nuestra tradición. En nuestra tradición nos entregamos a Dios, le decimos “Me entrego a Ti. Haz Tú que suceda. A Tu manera”. ¿Y sabes lo que sucede? El lo hace suceder. A Su manera, no necesariamente a la nuestra. Hablo de mi propia experiencia. Yo solía planear cosas, y luego no me iban bien. Entonces yo pensaba, “Tal vez tengo todavía carga pendiente, por eso no las cosas no me están yendo bien”. Entonces cambié de estrategia, comencé a hacer cosas que yo creía que eran servicio. Las cosas me fallaban una y otra vez, así que le dije a Dios, “Muéstrame ¿qué es lo que estoy haciendo mal? Estoy tratando de hacer servicio, yo no me beneficio de ello de ninguna manera”. Me llevó muchos, muchos años darme cuenta de qué es lo que estaba haciendo mal. Yo comencé tantas cosas que debieran haber beneficiado a tanta gente, y no sucedía nada, todas fallaban. Entonces me di cuenta de que yo sentía que “yo” las estaba haciendo, que yo era el hacedor. El día en que me di cuenta de ello, le dije a Dios, “De acuerdo, Jefe, ahora entiendo cómo funciona el juego. Voy a hacer las cosas. Si se dan, significa que Tú así lo querías. Si no funcionan, eso significa que Tu quisiste que sucediera otra cosa. De una manera o de la otra lo aceptaré”. Y sabes, te lo creas o no, después de esto, las cosas empezaron a darse por si mismas, empezaron a suceder a su propia manera, y yo empecé a obtener mucha satisfacción, me empecé a sentir muy bien. Así que mi sugerencia es que no debiéramos dejar de actuar, no debiéramos desistir por lo que creemos ser miedo. Si nos entregamos, ¿porqué debiéramos temer? El nos dice, “¿Porqué temer, si Yo estoy aquí?” Eso es lo que nos dice. Tu ocupas una posición muy cardinal en la Prensa, así que yo creo que debieras pensártelo dos veces, tal vez El te mostrará un camino.

Hablando acerca de los Medios de Comunicación, me pregunto si son tan objetivos como dicen. Porque encuentro que últimamente hay casi un eclipse de lo que se pudieran llamar buenas noticias. Buenas noticias han dejado de ser noticias. ¿Es esto algo bueno?

T.H.
Desde mi perspectiva yo te puedo decir que para mí es una gran experiencia, que la Prensa en los Estados Unidos, hasta el punto en que yo he estado conectado a ese mundo, es totalmente objetiva. Pero tenemos una mentalidad de competitividad ciega, así que cuando hay algo que captura el capricho de la gente americana, a pesar de que somos objetivos dentro de las historias que publicamos, gravitamos hacia lo que parece ser la historia llamativa del mes o de la semana. Eso crea la ilusión de que no somos objetivos, porque elegimos esa historia por encima de otras. A lo que me refiero es que el trato que le damos a la historia es siempre objetivo. ¿Pero qué es lo que excluimos? Excluimos tanto que hoy día debiera ser cubierto por la Prensa. Excluimos historias que tienen un gran significado en el mundo, historias de crecimiento espiritual, historias de desarrollo humano, historias de amor. La Prensa nunca ha dado mucho espacio para esto...

Prof. G.V.
No, hay una pregunta mucho más fundamental. Sabes, Swami plantea dos cuestiones. Derechos de cara a responsabilidades. Hoy día la gente siempre habla acerca de sus derechos. ¿Y qué sucede con las responsabilidades? La gente dice que la Prensa sólo informa. Yo no creo que sea tan simple. Hay un efecto no linear que es conocido en la Física, transparencia autoinducida y cosas así que tenemos en la óptica no linear. Por la misma naturaleza del informe, la Prensa puede influenciar y cambiar el curso de los sucesos. Tiene la capacidad de hacerlo. En breve, lo que quiero decir es que cuando hacemos algo, nos hemos de preguntar a nosotros mismos, ¿es realmente necesario hacer esto, en términos de sus consecuencias? ¿Cuáles son mis responsabilidades frente a mis derechos? Y hay ciertas situaciones donde la responsabilidad debe estar por encima de los así llamados derechos, en el interés del bienestar mayor de la gente. Y lo digo por la excesiva obsesión con la violencia, la representación de la violencia, por ejemplo. ¿Qué me dices a eso?

T.H.
Es muy inquietante. Los Estados Unidos no se parecen a ninguna otra nación del mundo. Hace poco vi esta maravillosa película que ha causado tanta controversia, “¨Bowling for Columbine”, que sugiere que en Japón cada año hay 86 homicidios, en el Reino Unido son 112 y en países como la India son docenas. En los Estados Unidos durante el año pasado  tuvimos 11.850 homicidios, con armas de mano. Gente, niños y adultos, que usan pistolas para desahogarse de su ira. Nadie parece tener una explicación satisfactoria para esto. Yo podría decir que la Prensa es responsable, por la representación de la  violencia en los medios de comunicación. Pero Canadá tienen proporcionalmente la misma representación de violencia en la Prensa, y su numero de homicidios es proporcionalmente mucho más bajo. Y otros países occidentales, países europeos – la proporción de violencia que tienen es mucho más baja. No sé cual es la explicación para ello.

Prof. G.V.
Bien, ¿qué tal con probar la enseñanza de valores en las escuelas, para comenzar?

T.H.
A mi se me enseñaron valores en la escuela, a ti se te enseñaron valores en la escuela. Nuestras culturas son diferentes, nuestros idiomas son diferentes, quizá, pero ...

Prof. G.V.
¿Pero se enseñan valores, hoy día? Esa es la cuestión. Hago esta pregunta en concreto  porque hace poco oí a un profesor de Escuela Administrativa decir, “¿Qué es lo que ha sucedido con los valores que solíamos impartir en las escuelas administrativas antiguamente?” Así que, ¿estamos de camino a una crisis moral?

T.H.
Yo creo que ya estamos en ella. Es por ello que soy tan pesimista, y me gustaría ser optimista. Yo creo que ya estamos allí.

Prof. G.V.
¡No, no, no! Si ya estáis allí, ¡entonces solo podéis ir a mejor!

T.H.
Miro a mi alrededor y veo lo que está sucediendo en mi ciudad, en mi estado, en la parte del país donde vivo –  no hay confianza. ¿Qué ha sucedido con la confianza en la gente? No hay sinceridad. Y la participación en la Iglesia, por ejemplo, es muy baja...

Prof. G.V.
¿No crees que la hora más oscura es justo antes del amanecer?

T.H.
Bueno, internamente soy un optimista, y yo estoy convencido de que Baba y Jesús y Moisés y todos prevalecerán – pero lo que no sé es por lo que tendremos que pasar para llegar allí. Tal vez ahora estemos pasando por el momento más oscuro, pero tal vez aún tengamos una década de ello por delante ...

Prof. G.V.
Yo creo que hemos que pensar, “Esta es la oportunidad dorada que Dios me ha dado para participar en encender una luz” …

T.H.
¿Puedo hacer un comentario final a todo esto? Cuando mi esposa Jodi me introdujo al concepto de Baba, yo pensé en ello sólo desde la mente. Era incapaz de partir de ningún otro lugar que desde mi mente. Y estaba intrigado. Estaba interesado. A ella no le hizo falta traerme a la India, no le hizo falta animarme a que viajara a la India a ver a Baba por mi mismo, para que yo viera, por mi mismo, que hay una nueva manera de sentir ahí mismo en América. Todo lo que ella tuvo que hacer fue introducirme a la comunidad de devotos de Baba en mi propia ciudad: 400 personas, algunos de ellos occidentales, la mayoría americanos de origen Indio, algunos de otras nacionalidades, todos ellos devotos de Baba. Es una diferencia como del día a la noche. Yo nunca antes había experimentado algo así, y ahí está. Y por ello tengo una gran esperanza, de que a medida que esa llama interna, esa luz, se vaya expandiendo, la decadencia moral se irá erradicando de este mundo. Comenzando quizá en nuestra propia ciudad. Yo he visto cómo ha cambiado mi propia vida - no nos interesa mirar hacia atrás, a la clase de vida que llevábamos antes. Nuestros amigos son diferentes, nuestros hábitos son diferentes, la manera cómo elegimos pasar nuestro tiempo es diferente, y todo esto debido a este concepto del Amor que yo nunca antes había visto en los Estados Unidos.

Prof. G.V.
Se eclipsó. Yo creo que lo único que ha de suceder es que el eclipse desaparezca, eso es todo. Porque la gente no se da cuenta de una cosa acerca del amor - como dice Swami, sin amor el mundo no sobreviviría. Yo he reflexionado mucho acerca de esto. Primero me parecía un cliché. Entonces entendí qué quería decir. Mira, si tomas a un recién nacido - y todos nosotros lo hemos sido en algún momento del tiempo, pero nos hemos olvidado de ello. Ese bebé está totalmente indefenso, a no ser que la madre se ocupe de él. Y Baba dice, “Dios ha puesto un poco de Su amor en la madre. Y eso es lo que hace que ella se ocupe del bebé. Si no, ese bebé moriría. Y Dios no lo ha puesto solamente en la madre humana, sino también en la madre tigresa, en la madre elefante, incluso en la gata madre. No hay ninguna especie que no tenga el amor de madre. La vida perdura debido al amor de madre”. Esto para mi fue una gran revelación. Otra cosa que dijo en otro discurso, y esto se lo he oído decir también a algunos médicos, es acerca de la leche materna que toman los bebes. Incidentalmente, un medico me dijo que la leche materna es la mejor protección contra infecciones. Aparentemente las vacunas no hacen nada, pero durante los seis meses que el niño toma la leche materna, incluso en los pueblos, sabes, donde hay tantas posibilidades de infecciones, el bebé está bien protegido. Pero después de ello es que comienzan los problemas. Swami dice que no hay leche en la madre, es su sangre la que se convierte en leche, debido al Amor de Dios.

Nosotros no nos acordamos de todo esto, no nos damos cuenta que el amor está presente todo el tiempo. Y Swami también dice, el amor puro es distorsionado, transformado, contaminado, enviciado, y se manifiesta de muchas otras formas, como apego, como atracción a cosas mundanas, etc. etc. El dice, vuestro “querer”, incluso el deseo es una forma corrupta del amor. Así que lo has de depurar, y entonces regresas al origen. No es que no haya amor en el mundo. Eso es uno de los puntos.

Y el otro punto es que, tal y como dijo Aurobindo, cuando desarrollas la mente, si se hace excesiva es algo terrible, pero es parte del proceso de evolución. La sociedad de manera natural descubrirá un paso correctivo y dará un paso atrás, corrigiéndolo, y así regresará al nivel del corazón. Y eso es lo que sucede en una sociedad tecnológicamente muy avanzada. Mira la capacidad intelectual en los Estados Unidos. Yo no creo que todo esté tan mal, la sociedad se ha de recuperar, ha de dar un paso atrás. Ha de darse cuenta de que ha dado un paso en la dirección equivocada – ha de dar un paso hacia un lado en vez de hacia el otro. Y ese día llegará.

T.H.
Ya está sucediendo. Hace diez años, cuando llegué a Baba, mis padres todavía estaban en vida. Y un día estaban viendo una discusión por la tele, en un programa televisivo que les enseñó una valiosa lección, y decidieron llamarme. Yo acabo de trabajar sobre las 11 de la noche, después de que comience la emisión de las noticias, y llegué a casa sobre la medianoche. Sonó el teléfono, eran mis padres, que estaban en sus ochenta, y me querían decir algo importante. Y yo pensé que estaban enfermos, o que había pasado algo, algún accidente. Y me dijeron, “No, solo te llamamos porque hemos visto este debate en la tele, y en este debate dijeron que muchos Americanos, como nosotros mismos, crecieron durante una era en la cual nunca se mencionó la palabra amor. Y nosotros sabemos que nosotros nunca se lo dijimos a ninguno de nuestros 6 hijo, nunca. Y queríamos que supieras, por si tenías dudas, que te amamos”. Así que si esto fue capaz de suceder en medio de los Estados Unidos en los años 90, hay una gran esperanza para la cultura americana y la cultura mundial - si la gente aprende a regresar al concepto, y a la palabra, y a las acciones del amor.

Prof. G.V.
De hecho, hablando de este tema, justo ayer oí un debate en la radio, en la BBC, acerca de la palabra “malo, malvado” - ¿qué significa esta expresión? ¿Qué es lo que dice el diccionario de Oxford?, etc. etc. Y entonces alguien habló acerca de la antítesis del mal, que es el bien, y de cómo es representada la bondad, lo bueno, etc. etc. Y en algún momento mencionó la palabra “perdón”. Y dijo, “una de las cosas muy grandes en América es que la gente de color de América ha perdonado a la gente blanca de América por todas las terribles cosas que sucedieron durante el tiempo de la esclavitud”. Y dijo que esto muestra la fuerza de esta nación. Normalmente no asociamos estas cosas con la espiritualidad, con pasar a planos más elevados. Pero sin que nos hayamos dado cuenta, ha sucedido. No hay un odio residual en 20 millones de personas. Es decir, aquí y allá lo hay, hay altos y bajos, pero son aberraciones menores. Pero lo dicho, ha sucedido. Y parece que hasta un cierto punto está sucediendo en África del Sur. La reconciliación de Nelson Mandela es una de esas cosas remarcables.

Así que yo pienso que hay una especie de señal que está apareciendo por todo el mundo. Por ejemplo también en la reconciliación que parece estar teniendo lugar en Sri Lanka. Vemos todas estas cosas como independientes las unas de las otras, pero tal vez haya una corriente Divina como base sobre la cual suceden, y que conecte todas estas cosas entre si. 

T.H.
Creo que te conozco mejor – que a estas alturas ya no tienes dudas acerca de ese punto, y tampoco las tengo yo. ¡Es algo que está sucediendo!

Prof. G.V.
Está sucediendo. Gracias por estar con nosotros este rato, ¡espero que lo hayas disfrutado!


SAIRAM
Cortesía de Radio Sai Armonía Global
(paginas web: radiosai.org y h2hsai.org)


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¨LA ENCARNACIÓN DIVINA¨